Interna oficial: Feletti señaló a Guzmán por la inflación y volvió a pedir subas de retenciones

La interna entre el presidente, Alberto Fernández, y la vicepresidenta, Cristina Kirchner, en la cúpula del poder se filtra con cada vez más vehemencia hacia el equipo económico del Gobierno y expande las grietas ideológicas existentes sobre cómo controlar el mayor desvelo del oficialismo en la actualidad: frenar la licuación de ingresos que produce la acelerada inflación.

Curiosamente, a sólo días de que se conozca el dato de inflación de marzo –que rondará el 6%–, el secretario de Comercio Interior y hombre que responde a la vicepresidenta, Roberto Feletti, señaló al ministro de Economía, Martín Guzmán, como el principal responsable de la suba de precios. Guzmán tiene el apoyo total de Fernández y fue la cabeza del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) cuestionado por el Instituto Patria.

Feletti se despegó del número de inflación que difundirá el Indec el 13 de este mes, reclamó a Economía una política antiinflacionaria “consistente”, pidió más retenciones y controles a las importaciones –un dardo para su jefe en Desarrollo Productivo, Matías Kulfas– y dejó una clara advertencia hacia el futuro: “Si no esto se va a poner feo”.

El ex viceministro de Economía de Amado Boudou en el gobierno de Cristina Kirchner y referente de la GranMakro –que ofreció a una entrevista al programa Pasaron Cosas de Radio con Vos– abrió el diálogo intentando explicar la enorme variedad de canasta oficiales existentes.

Se refirió a la renovación de Precios +Cuidados, a los Cortes Cuidados (carne a precio accesible de cortes prohíben exportarse), la canasta de cinco productos frescos (frutas y verduras) a disposición de los consumidores desde la semana que viene y la presentación de la canasta de proximidad de 60 productos que se venderá en almacenes y autoservicios chinos. Esta última novedad es la más significativa políticamente, porque se trata de la canasta que esta semana prometieron difundir el Gobierno, la Unión Industrial Argentina (UIA) y la CGT en la firma de un acuerdo para combatir la inflación que incluyó además el adelantamiento de una decena de negociaciones paritarias.

Feletti fue excluido de la llamativa “guerra” contra los precios en la que se inscribe esta última mesa de diálogo con sectores empresarios y trabajadores. El secretario se había sentado antes en esa mesa con Guzmán, Kulfas (otro apuntado por el cristinismo) y el ministro de Agricultura, Julián Domínguez.

Declaraciones incendiarias
“Estamos en un momento muy difícil. El Ministerio de Economía tiene que bajar líneas claras de política económica que reduzcan esta volatilidad y preserven los ingresos populares, si no esto se va a poner feo”, dijo el funcionario casi al final de la entrevista. Antes , en dos oportunidades, había pedido una política económica “consistente”.

“Ni estas canastas ni yo hacemos milagros”, dijo el Feletti. “Son precios de referencia que hacen llegar oferta de productos de consumo a sectores medios y medios bajos para favorecer cierta mejora del salario. Bajar la inflación implica macroeconomía y política económica”, agregó el funcionario, que dijo que las herramientas de las que él dispone no alcanzan para frenar el alza internacional de las commodities vinculadas a los alimentos. “Esto lo tiene que hacer la macroeconomía, que es diseñada por el Ministerio de Economía”, apuntó directamente Feletti hacia Martín Guzmán.

“Tiene que haber una política económica para estabilizar precios. Sino no estabilizamos el sector externo. Si pensamos que la política monetaria y fiscal va a frenar la presión internacional….”, dejó picando. “La inflación es política económica. nosotros hacemos micro y política de precios. Podemos mirar los costos y discutir con los monopolios, pero si no hay política económica estamos en un problema”, completó.

El secretario reconoció que la inflación de marzo “va a ser alta”, aunque “menos inducida” de lo que él pensaba por la suba de alimentos.

Más retenciones
Feletti volvió a pedir más retenciones, más precisamente, retenciones móviles, como ya lo había hecho en su momento Leopoldo Moreau, otro alfil de Cristina Kirchner, para desacoplar precios internos de los externos. A su criterio la suba de dos puntos a la harina de soja y aceite, y los subsidios cruzados con los fideicomisos del aceite y el trigo no son suficientes para frenar los impactos que se arrastran de la pandemia y que ahora genera la invasión de Rusia en Ucrania.

“Tienen que acompañar las fluctuaciones de los precios internacionales”, afirmó el secretario de Comercio. Señaló que, por otro lado, se requiere una mejor “planificación” de las importaciones –nuevas trabas– para asegurar las divisas para la compra de insumos difundidos, entre los que destacó el cartón, vidrio, acero y aluminio, entre otros. “Hay que ordenar el comercio exterior”, cuestionó directamente a Kulfas y su secretario de Industria, Ariel Schale. Ambos son “albertistas”.

“Feletti debería acostumbrarse a vivir en una sociedad que se rige por leyes. Hoy las retenciones son inconstitucionales y escuchar hablar de nuevos impuestos sin debate en el congreso genera mas incertidumbre y enojo en los productores”, le respondió, en tanto, Nicolás Pino, Presidente de la Sociedad Rural Argentina.

LA NACION consultó tanto al Ministerio de Economía como al de Desarrollo Productivo por la declaraciones de Feletti, pero prefirieron no hacer declaraciones públicas.

Cuando se lo consultó por la irritación que genera su figura entre los privado, dijo: “No sé si se sienten más cómodos con Guzmán; el tema es que tengamos una política macroeconómica consistente”. Y dijo que no tiene problemas en correrse “para que se aplique una política antiinflacionaria”. Para él no será la del FMI, ya que ese acuerdo –acotó– “es letra muerta” por la inflación en el mundo.