Imágenes de alto contenido feudal en La Rioja

Este es un lunes con situaciones de alto contenido feudal. Hay dos gobernadores regalando este día a sus empleados. Son los de San Luis y La Rioja. Hay un San Rodríguez Saá en San Luis y un San Ricardo Quintela en La Rioja.

Por supuesto esto generó muchas críticas. Rodríguez Saá la jugó de callado, pero Quintela se enojó.

¿Cuáles son las críticas a La Rioja? Bueno, es una mancha más en el tigre del clientelismo histórico.

En La Rioja de cada 100 personas que trabajan 27 son estatales. Pero esos son los de planta permanente. Faltan categorías que han ido inventando: becarios, no escalafonados, personas que cobran bajo tutorías o quienes están vinculados las sociedades estatales creadas en la última década.

Un municipio como Chamical tiene unos 15 mil habitantes en total -con ancianos y niños- y 1.500 empleados. Y esos son sólo los municipales. Uno de cada 10 habitantes, desde bebés hasta ancianos, cobra del municipio.

Todo ese empleo es de bajísima productividad. Así que la pobreza no sorprende: si demasiada gente no hace nada útil, hay poco para repartir. Básicamente, viven de repartirse los impuestos que genera la economía del resto del país, que hoy está trabajando, mientras los estatales riojanos están de feriado. Es casi una paradoja: los que más festejan el Día del Trabajador vienen a ser… los que menos trabajan.

Sólo esa pobreza menesterosa explica lo que pasó en Chamical. Los municipales le pedían aumento a la intendenta K, Dorita Rodríguez. Que por lo pronto el sábado les regaló 3 kilos de asado para que festejen. «Gestión Dorita Rodríguez», decía la propaganda en las redes. Dicen que los tres kilos de carne pueden representar más de un tercio de lo que cobran algunos becarios.

Todas estas críticas enfurecieron a Quintela, que adoptó el manual de Cristina Fernández y cuestionó a los medios de comunicación, aunque no hayan hecho otra cosa que contar lo que el propio gobernador y la propia intendenta postearon con orgullo en las redes.

Y ahí nomás propuso que los gobernadores del norte del país puedan “bloquear” a los medios que transmiten desde Buenos Aires para “no tener que estar todo el tiempo consumiendo información podrida, mentirosa, falaz e interesada». Y propuso que él y otros señores feudales dispongan de una red de comunicación para difundir información cuya «veracidad» ellos puedan verificar.

Es lógico el planteo del gobernador. Los señores feudales no sólo definen la vida económica de cada uno de sus súbditos. Tarde o temprano necesitan controlar también lo que escuchan.

Por Adrián Simioni de Cadena 3 Argentina