Inquietud en Chilecito por el cierre de la sucursal de Tarjeta Naranja
El cese de la atención presencial previsto para abril genera preocupación entre los usuarios locales; advierten sobre las dificultades de la digitalización total y el impacto en los reclamos por servicios públicos.
CHILECITO (La Rioja).– Una atmósfera de incertidumbre se respira en la calle Libertad, entre El Maestro y Adolfo Dávila. La confirmación del cierre de la sucursal de Tarjeta Naranja en este departamento, previsto para el mes de abril, activó las alarmas en una comunidad que aún enfrenta barreras para la plena digitalización.
El cronista local, Daniel Frías, fue el encargado de transmitir la novedad que circulaba entre los vecinos: «Señores, mala noticia para todos los ciudadanos que tienen el servicio de la tarjeta naranja acá en nuestro departamento». Según precisó, la atención pasará a ser exclusivamente virtual: «Todos los ciudadanos que tienen… van a tener que hacer todos sus reclamos vía internet, todo digital».
La brecha digital y la falta de respuestas
En las puertas de la entidad, el descontento se manifiesta en largas esperas bajo el sol riojano. El abogado Mario Gaitán, quien se encontraba realizando trámites en el lugar, expresó su inquietud ante la consulta del cronista: «¿Hay mucho inconveniente, mucha gente que tiene deuda con la tarjeta? ¿Usted está patrocinando alguna persona?».
Gaitán señaló que, aunque la tecnología es inevitable, los sistemas actuales presentan fallas críticas: «La virtualidad nos tenemos que aggiornar a las nuevas tecnologías pero justamente yo estoy teniendo un inconveniente con la aplicación que no está funcionando correctamente». El letrado advirtió sobre el impacto del cierre: «Sumado a que no va a haber una atención personalizada, realmente lo veo con mucha preocupación al tema».
El drama de las tarifas eléctricas
La problemática del cierre de oficinas se suma a un escenario de desprotección del consumidor que el propio cronista subrayó al preguntar: «¿Hoy la gente pide a grito, no hay nadie quien lo defienda? ¿Eucop no funciona, Defensor del Pueblo no funciona, Derecho del Consumidor no funciona?».
La preocupación central radica en los elevados montos de las facturas de energía eléctrica. «¿Hoy nadie sabe por qué abultadas vienen las boletas? ¿Realmente no hay explicación, superan los 200.000 pesos?», inquirió el periodista.
Al respecto, Gaitán explicó que desde su estudio jurídico ya se tramitan casos por falta de respuesta administrativa ante Edelar y el ente de control: «El EUCOP es el ente único de control de privatización, por lo tanto es un organismo de contralor… debería realizar un formal control de todos los reclamos y denuncias de los usuarios». Ante la falta de soluciones en la instancia administrativa, el camino para los vecinos de Chilecito termina, indefectiblemente, en la vía judicial.