Un informe del economista José Nicolás Casas revela que los ingresos en la provincia están un 42% por debajo del promedio nacional. En comparación con CABA, un riojano percibe apenas un tercio de lo que gana un habitante de la Capital Federal.
La brecha de desigualdad en la Argentina parece profundizarse y los números del tercer trimestre de 2025 (total nacional urbano) arrojan una realidad cruda para las familias de La Rioja. Según el análisis difundido por el economista José Nicolás Casas, la provincia se ubica en el último escalón del ranking de ingresos promedio por provincia en todo el país.
Los números de la crisis: La Rioja en el fondo del ranking
El informe detalla que, mientras el promedio nacional urbano se sitúa en los $605.535, el ingreso per cápita familiar en La Rioja apenas alcanza los $352.267. Esta cifra no solo evidencia la fragilidad del bolsillo riojano, sino que expone una distancia abismal con los centros urbanos más prósperos del país.
Para dimensionar la gravedad de la situación, el economista comparó estos datos con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde el ingreso promedio asciende a $1.086.336. Esto significa que un habitante de La Rioja necesita vivir tres meses para igualar lo que un porteño percibe en tan solo uno.

El impacto de la brecha económica
La estadística compartida por José Nicolás Casas a través de sus redes sociales (@josenicolas767) pone en duda la efectividad de las políticas de recomposición salarial locales. Al ser el ingreso promedio un 42% menor que la media nacional, la capacidad de consumo y el acceso a la canasta básica se ven severamente limitados en el territorio provincial.
«Esto significa que el ingreso promedio en La Rioja es un 42% menor que el promedio nacional y representa apenas un tercio del ingreso promedio en la Ciudad de Buenos Aires», sentenció el economista.
¿Alcanzan los aumentos locales?
La pregunta que queda flotando en el aire, y que hoy resuena en cada hogar riojano, es si los recientes anuncios de recomposición salarial por parte del Gobierno provincial serán suficientes para revertir esta tendencia o si simplemente actuarán como un paliativo ante una inflación que no da tregua.
Con los datos sobre la mesa, el desafío para la gestión local es mayúsculo: sacar a La Rioja del fondo de la tabla de ingresos en un contexto de alta vulnerabilidad social.