El «fantasma» del 2027: Por qué el regreso de Beder Herrera detonó la interna en el gabinete de Quintela

El exgobernador blanqueó que asesora al «Gitano» y ya mete mano en minería. Malestar en el gabinete y el silencio de Teresita Madera ante una posible fórmula con Gabriela Pedrali.


«A Beder le dejás meter la nariz y se queda con el gobierno». La sentencia, soltada por un histórico conocedor del barro político riojano, resume el clima de paranoia que se instaló en la Casa de las Tejas. La reaparición de Luis Beder Herrera dejó de ser una serie de gestos folclóricos en la Chaya para transformarse en un «blanqueo» institucional: el propio exgobernador confirmó que asesora políticamente a Ricardo Quintela.

La imagen de la semana fue elocuente: Quintela pasó a buscar a Beder en su propio vehículo para dar una vuelta por la capital riojana. No fue un paseo de cortesía; fue una cumbre privada para diseñar la estrategia de supervivencia frente al ajuste de Javier Milei. Sin embargo, en el gabinete provincial la movida cayó como una granada. Ministros y secretarios que ya se probaban el traje de candidatos para 2027 ven cómo sus aspiraciones pueden truncarse ante el regreso del «caudillo de Campanas».

Minería y el factor Menem

Beder Herrera no perdió el tiempo y ya comenzó a meter mano en la política minera, el área que el Gobierno identifica como el único grifo de dólares genuinos. Esta intervención coincide con la presión de Martín Menem, quien desde la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación le exige a la provincia la adhesión al RIGI.

Los Menem —tanto Martín como Lule— juegan con la asfixia financiera de la provincia. «Tienen poca plata para sobrevivir», repiten en el entorno libertario, utilizando los recursos como zanahoria para que La Rioja se alinee con las leyes de la Casa Rosada. En este escenario, Beder aparece como el negociador con «piel de amianto» que Quintela necesita para no quedar pegado directamente a los libertarios.

El silencio de Teresita y el grito de Florencia

Mientras el eje Quintela-Beder se consolida, los otros actores del PJ local se reacomodan como pueden:

  • Teresita Madera: La vicegobernadora se llamó a un silencio estratégico. En su entorno se ilusionan con una fórmula de renovación junto al intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, pero el avance de Beder le cierra el paso.
  • Florencia López: La senadora levanta el perfil en el Congreso con discursos encendidos contra Milei. «Grita para llamar la atención porque sabe que el cierre del 2027 se está cocinando en una camioneta en La Rioja y no en el Senado», deslizan en el PJ.
  • Fernando Rejal: Su jugada de traer a Victoria Villarruel fue un intento de marcar territorio y recordar que él también tiene llegada al poder central.

¿La fórmula del «blindaje»?

A Quintela, lejos de preocuparle la sombra de Beder, parece cerrarle el negocio. El Gobernador no ve con malos ojos una fórmula Beder Herrera – Gabriela Pedrali. La actual diputada nacional y madre de sus hijos garantiza la cuota de confianza absoluta que el «Gitano» necesita para una retirada tranquila.

Con Beder controlando la política y Pedrali cuidando la retaguardia, Quintela cree haber encontrado el esquema para frenar la embestida de los intendentes y, al mismo tiempo, tener un interlocutor de peso frente a los Menem. El problema es que, como dicen en La Rioja, Beder Herrera nunca se conforma con el asiento del acompañante.