El 85% de los proyectos de ley que envió el Presidente en 2021 al Congreso no se trataron

El Congreso le fue esquivo al presidente Alberto Fernández a la hora de avanzar en el tratamiento de los proyectos de ley que envió el año pasado con la promesa de “poner de pie” a la Argentina y dinamizar la actividad económica tras el impacto de la pandemia por el coronavirus.

En efecto, de los 29 proyectos que presentó el Poder Ejecutivo entre el 1° de marzo de2021 y el 28 de febrero de este año, solo cuatro fueron convertidos hasta ahora en ley. Con el agravante que entre ellos no figura ninguno de los que pidió expresamente el Presidente en sus discursos frente a la Asamblea Legislativa, según La Nación.

Estos datos reflejan la virtual parálisis en la que está sumido el Congreso desde hace más de un año. Esta situación obedece, entre otros factores, al alto nivel de conflictividad entre el oficialismo y la oposición, casi empardados en su relación de fuerzas sobre todo en la Cámara de Diputados.

Lejos de revertirse en este año no electoral, la inactividad amenaza con prolongarse: por caso, ya pasaron casi dos meses desde el inicio de las sesiones ordinarias y la Cámara baja aún no logra conformar sus comisiones, una situación inédita en la historia parlamentaria.

En este marco, se reunieron ayer el presidente Fernández y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Fue una señal política hacia la disputa interna del Frente de Todos luego de que el exintendente de Tigre se mostrara, sonriente, junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner en dos fotografías casi consecutivas en menos de una semana. Suspicacias de lado, las fuentes oficiales relataron que Fernández y Massa hablaron sobre la agenda de leyes que el Poder Ejecutivo busca aprobar en el corto plazo y que, por ahora, no ven la luz en el Congreso.

Se trata de seis iniciativas que el jefe del Estado envió al Parlamento el año pasado, de las cuales la mayoría no tuvo siquiera media sanciónal finalizar diciembre. Ellas son: la ley de inversiones automotrices; la ley de electromovilidad, para estimular la fabricación y difusión local de los vehículos eléctricos y trabajar en la cadena de valor del litio; la ley agro bio industrial, para estimular a la inversión en la cadena agroindustrial y agregar valor en las economías regionales; la Ley de Compre Argentino, para fortalecer el poder de compra del Estado como elemento de tracción para el desarrollo industrial, en particular en PyME y cooperativas; la Ley de desarrollo hidrocarburífero, y el proyecto de ley del cannabis para uso medicinal y cáñamo industrial. Es la única iniciativa con media sanción del Senado. Según el Gobierno, permitirá generar 10.000 puestos de trabajo en los próximos años.

Agenda trunca

Además de estas iniciativas, el año pasado el Gobierno presentó otra veintena de proyectos de ley que tampoco avanzaron. Entre ellas figuran:

-Modificaciones a la ley 24l977 para incorporar el “puente de inclusión fiscal” al régimen de monotributo.

-Creación de un comité mixto de seguridad, salud, medio ambiente y prevención de riesgos del trabajo.

-Eximición del pago del IVA a la venta de vacunas y descartables adquiridas por el Estado.

-Actualización de las sanciones sobre depósitos de residuos peligrosos.

-Modificación del Código Penal en referencia a la ejecución de la pena privativa de la libertad.

-Presupuestos mínimos para la implementación de instrumentos de protección y gestión ambiental en materia de evaluación ambiental.

Mejor suerte, en cambio, tuvieron los proyectos para modificar la fecha de las elecciones primarias; la que autoriza al Presidente a ausentarse del país; la que permite la salida e ingreso de tropas y, la más significativa de todas, la ley que modificó el impuesto a las ganancias para subir el mínimo no imponible del tributo. Son las únicas cuatro iniciativas que presentó el Poder Ejecutivo el año pasado y que fueron sancionadas.

En febrero pasado el Gobierno volvió a la carga con la convocatoria a sesiones extraordinarias pero tampoco tuvo suerte: el último día de enero, Máximo Kirchner renunció como jefe del bloque de diputados del Frente de Todos en rechazo al pacto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), alzó la bandera opositora a la gestión económica del Gobierno y sumió al oficialismo -y a su bancada- en una profunda crisis de la que hoy todavía no se recupera.

Reflejo de ello es que, hasta ahora, el Congreso solo pudo sancionar una ley desde el inicio del actual período de sesiones ordinarias: la que convalidó el acuerdo firmado entre el Poder Ejecutivo y el FMI para el refinanciamiento de la deuda externa.

El Senado acaba de dar media sanción al proyecto de modificación de la ley del Consejo de la Magistratura, otra de las iniciativas presentadas el año pasado. Sin embargo, el proyecto tiene pronóstico reservado en la Cámara baja, donde ni siquiera se conformaron todavía las comisiones de Justicia y de Asuntos Constitucionales para iniciar el debate.