La Policía Federal desarticuló un importante punto de venta de estupefacientes en el barrio Urbano de la capital riojana. En el operativo se secuestró droga, elementos de corte y balanzas de precisión. La Justicia Federal investiga la red de narcomenudeo.
La Policía Federal Argentina (PFA) asestó un duro golpe al narcomenudeo en la capital riojana al desarticular un verdadero «búnker narco» que funcionaba en el barrio Urbano. Durante un operativo que culminó con un allanamiento, fueron detenidas dos personas: una mujer y su hijo, quienes eran los encargados de la venta de drogas al menudeo en el lugar.
La medida, ejecutada por agentes de la División Unidad Operativa Federal (D.U.O.F) La Rioja, se enmarcó en una investigación a cargo del juez federal Daniel Herrera Piedrabuena y con la intervención del secretario penal José Luis Combina. La orden de allanamiento apuntaba a una vivienda donde se presumía una intensa actividad de comercialización de estupefacientes.
Según fuentes de la investigación, el búnker operaba con un «flujo constante de consumidores» y, si bien contaba con «medidas de seguridad rudimentarias», no fueron suficientes para evadir la tarea de inteligencia de la PFA. Tras una serie de tareas investigativas, la unidad local de la fuerza logró reunir el material probatorio necesario para solicitar la orden judicial y avanzar con el procedimiento.
Durante el allanamiento, los efectivos federales se encontraron con una escena que confirmaba las sospechas: hallaron una «importante cantidad de cocaína y marihuana», además de elementos clave para la actividad ilícita. Entre lo incautado se destacan elementos de corte, balanzas de precisión y material utilizado para el fraccionamiento y la posterior distribución de la droga.
Como resultado del operativo, la madre y su hijo fueron aprehendidos y quedaron a disposición de la Justicia Federal, imputados por infracción a la Ley de Estupefacientes N° 23.737.
La comisario María Rosa Palacios, jefa de la D.U.O.F. en La Rioja, encabezó personalmente las acciones que permitieron el cierre de este «kiosco de droga». Voceros policiales calificaron el golpe como «clave» en la lucha contra el narcomenudeo en la zona, destacando la importancia de desarticular estos puntos de venta que alimentan el consumo y generan problemáticas sociales en los barrios.



