La titular de la obra social, Claudia Ortiz, se reunió con la presidenta del Colegio Médico, Paola Macía, y acordaron reabrir el diálogo. El conflicto, que se desató por una deuda en los pagos y el cobro de un coseguro, expuso la crítica situación financiera de la obra social.
Un principio de acuerdo entre la obra social provincial APOS y el Colegio Médico de La Rioja puso fin a una semana de alta tensión y un conflicto que afectó a miles de afiliados. Tras una reunión entre la titular de APOS, Claudia Ortiz, y la presidenta del Colegio Médico, Paola Macía, el gremio decidió levantar las medidas de protesta que incluían la suspensión total de la atención a los afiliados de la obra social.
El conflicto estalló cuando el Colegio Médico denunció que APOS adeudaba parte de los pagos de abril y todo el mes de mayo. La situación se agravó con el cobro de un coseguro de $17.000 a los afiliados, una medida que el gremio justificó para alcanzar el valor de consulta mínima ética de $26.000 para los especialistas, ya que APOS paga solo $9.000. En respuesta, APOS empezó a «bloquear» a los prestadores que cobraban el coseguro, lo que llevó a la suspensión total de la atención por parte del Colegio Médico.
El acuerdo, que se presenta como un «principio» de solución, se basa en la reapertura del diálogo. Según se informó, las autoridades del Colegio Médico plantearon los puntos del conflicto y se acordó «trabajar juntos para limar asperezas y continuar mejorando la atención para las y los afiliados». Por su parte, la titular de APOS, Claudia Ortiz, prometió «acercar los pagos» y aseguró que su objetivo es «sanear y mantener un vínculo sólido» con los afiliados.
La tregua entre ambas partes es un alivio para la población, pero deja al descubierto los problemas de fondo de la obra social. El conflicto no solo fue una disputa por el valor de una consulta, sino un síntoma de una crisis financiera que, en un contexto de falta de fondos discrecionales, pone en jaque la calidad del servicio de salud para miles de riojanos. La promesa de «acercar los pagos» es una necesidad política del justicialismo en un año electoral, pero la tregua podría romperse si el problema de los fondos no se resuelve de manera definitiva.



