En un movimiento de ajedrez político, el ministro de Producción busca que Gonzalo Becerra encabece la lista a diputados provinciales. La jugada es una muestra de que la lucha por el poder en el peronismo ya mira más allá del mandato del gobernador.
En la «guerra de listas» en el peronismo riojano, el ministro de Producción, Ernesto Pérez, ha lanzado una jugada de alto riesgo. El funcionario, que está “jugando a fondo con Ricardo Quintela”, presiona al gobernador para que su candidato, Gonzalo Becerra, encabece la lista de diputados provinciales en la Capital.
La apuesta de Pérez es una muestra de que la lucha por la sucesión de Quintela ya se lanzó. El ministro está usando todo su capital político para influir en la decisión del gobernador. El sueño de Pérez es el de convertirse en el “nuevo Ricardo Quintela” y, para ello, necesita de un candidato en un lugar de privilegio que le sirva como una plataforma para su propia carrera política.
La jugada de Pérez desató una feroz interna en el peronismo, que se ve fragmentado en una batalla por el poder que mira más allá del mandato de Quintela. La lucha por los lugares en las listas no es solo una cuestión de nombres, sino una disputa por el futuro del peronismo riojano.



