El Gobierno acelera la privatización de 9.000 kilómetros de rutas: la licitación excluye a La Rioja

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la apertura de sobres de la primera etapa del proceso de concesión, que tendrá la participación del sector privado para invertir y administrar las principales vías del país. El plan, que abarca el 20% de la red vial nacional, deja afuera a la provincia que gobierna Ricardo Quintela.

El plan de concesión que se ignora a La Rioja

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó a través de sus redes sociales que el Gobierno avanza con su plan de privatización y concesión de rutas nacionales. El objetivo es que el sector privado invierta, haga obras y administre con mayor eficiencia los principales corredores viales. El plan de la Red Federal de Concesiones (RFC) abarca 9.154 kilómetros y se dividirá en tres etapas.

La primera fase, que abarca 741 kilómetros, tendrá su apertura de sobres el próximo 8 de octubre para conocer las ofertas de concesión de los Tramos Oriental y Conexión, integrados por las rutas nacionales 12, 14, 135, A-015, 117 y 174.

Las etapas restantes, que suman 8.384 kilómetros, corresponden a las Rutas Nacionales 5 y 205, que formarán parte de los tramos Pampa y Sur, respectivamente. En los próximos días se conocerán los pliegos finales para la licitación nacional e internacional. El proyecto busca modernizar la infraestructura vial para reducir costos logísticos, ahorrar en tiempo de viaje y eliminar la necesidad de “falso flete”.

La privatización del 20% de la red vial nacional que concentra el 80% del tránsito vehicular excluye a la provincia de La Rioja. El informe de Jefatura de Gabinete de Ministros, en respuesta a consultas de la Honorable Cámara de Diputados, evidencia el estado de las obras públicas en el interior del país, pero no menciona a la provincia riojana en el plan de concesión de rutas nacionales.

Esta exclusión se da en un contexto de tensión entre el gobernador Ricardo Quintela y el gobierno de Javier Milei. El mandatario riojano se mantiene firme en la vereda de los «opositores acérrimos», lo que se refleja en que su provincia quede fuera de las negociaciones y los beneficios que el Gobierno destina a quienes muestran mayor cercanía.