Las ventas en las grandes cadenas de la provincia aumentaron 11,3% interanual en mayo, muy por debajo de la inflación del período. En términos reales, el consumo volvió a retroceder y La Rioja se ubicó entre las jurisdicciones con peor desempeño del país.
Las ventas en los supermercados de La Rioja volvieron a mostrar signos de debilidad. De acuerdo con la Encuesta de Supermercados del INDEC, durante mayo de 2026 las cadenas relevadas facturaron $10.320,9 millones, lo que representó un incremento nominal del 11,3% respecto del mismo mes del año anterior.
Sin embargo, el dato cambia de manera significativa cuando se lo compara con la evolución de los precios. El propio informe del INDEC muestra que el índice de precios implícitos para el sector registró una suba interanual del 26,8%, más del doble del crecimiento nominal observado en La Rioja. Esto implica que, descontando la inflación, las ventas reales en supermercados de la provincia volvieron a caer.
La diferencia entre ambos indicadores refleja una pérdida aproximada de 15,5 puntos porcentuales en términos reales, evidenciando que el incremento de la facturación no alcanzó para compensar el aumento de los precios.

Entre las provincias con menor crecimiento
La Rioja quedó además entre las jurisdicciones con peor desempeño del país. Mientras el promedio nacional de ventas corrientes aumentó 25,9%, la provincia avanzó apenas 11,3%, ubicándose solo por encima de Corrientes (-2%) y Misiones (8,7%).
En el extremo opuesto se ubicaron Neuquén (36,5%), Río Negro (32,8%), San Luis (31,9%), el resto de Buenos Aires (29,7%) y La Pampa (29,4%), todas con variaciones nominales muy superiores a las registradas en territorio riojano.
Un mercado de menor escala
El informe también muestra el reducido peso de La Rioja dentro del mercado nacional de supermercados. La provincia representó apenas el 0,4% de las ventas totales del país y contó con 16 bocas de expendio, donde se concretaron 292.868 operaciones durante mayo. El ticket promedio fue de $35.241, levemente por debajo del promedio nacional de $37.686.
En términos de consumo por habitante, las ventas alcanzaron $19.541 por persona, uno de los registros más bajos del país, muy por debajo de provincias como Neuquén, Santa Fe o la Ciudad de Buenos Aires.
El relevamiento confirma así que, pese a que las ventas en pesos continuaron creciendo por efecto de los precios, el consumo en supermercados de La Rioja sigue mostrando un deterioro en términos reales, ya que la expansión nominal quedó muy por debajo de la inflación interanual registrada para el sector.
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