La Rioja pierde protagonismo en el nuevo reparto de fondos de la Casa Rosada mientras Nación fortalece a los gobernadores aliados

El Gobierno reactivó adelantos financieros, Aportes del Tesoro Nacional y otros mecanismos de asistencia para provincias con diálogo político fluido. Aunque La Rioja fue incluida en la primera ronda de préstamos, quedó al margen de los últimos desembolsos, en medio de la escalada de tensión entre Ricardo Quintela y Javier Milei.

La estrategia de la Casa Rosada para consolidar acuerdos con los gobernadores comenzó a reflejarse no solo en la negociación política, sino también en la distribución de recursos. En las últimas semanas, el Gobierno nacional amplió los mecanismos de asistencia financiera para provincias consideradas aliadas o dialoguistas, mientras La Rioja dejó de aparecer entre los principales distritos beneficiados, en un contexto de creciente confrontación entre el gobernador Ricardo Quintela y la administración de Javier Milei.

El esquema combina adelantos financieros, Aportes del Tesoro Nacional (ATN), compensación de deudas y acuerdos previsionales, herramientas que el Ejecutivo nacional utiliza para aliviar la situación fiscal de varias provincias afectadas por la caída de la recaudación y la reducción de las transferencias.

Una nueva etapa en la relación con los gobernadores

La designación de Diego Santilli como principal articulador político con las provincias marcó un cambio en la estrategia del Gobierno. Desde entonces, el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, comenzó a habilitar líneas de asistencia financiera para gobernadores con los que mantiene canales de diálogo.

A mediados de abril, Nación autorizó una línea de adelantos financieros de hasta $400.000 millones, préstamos que las provincias pueden solicitar con devolución dentro del mismo ejercicio fiscal mediante descuentos sobre la coparticipación federal.

En esa primera etapa fueron alcanzadas:

  • La Rioja.
  • Catamarca.
  • Chaco.
  • Chubut.
  • Corrientes.
  • Mendoza.
  • Misiones.
  • Río Negro.
  • Salta.
  • Santa Cruz.
  • Tierra del Fuego.
  • Tucumán.
  • Entre Ríos.

Sin embargo, en los meses siguientes la asistencia se concentró en Santa Fe, Jujuy, Entre Ríos y Córdoba, mientras La Rioja dejó de integrar la nómina de nuevos desembolsos.

Los ATN volvieron a escena

La política de asistencia también incluyó el regreso de los Aportes del Tesoro Nacional, una herramienta prevista en la Ley de Coparticipación que había permanecido prácticamente inactiva durante dos meses.

En julio, el Gobierno distribuyó $5.000 millones para cada una de estas provincias:

  • Catamarca.
  • Córdoba.
  • Entre Ríos.
  • Jujuy.
  • Misiones.
  • Santa Fe.

Entre enero y julio, la Nación repartió $151.000 millones en ATN, casi un 50% más que en igual período del año pasado.

El principal beneficiario fue Misiones, cuyo gobernador, Hugo Passalacqua, acumuló $20.000 millones.

La Rioja no recibió nuevos aportes bajo este esquema durante esa etapa.

Otros mecanismos para aliviar las cuentas provinciales

Además de los ATN y los adelantos financieros, el Gobierno amplió los acuerdos para asistir a provincias con cajas previsionales no transferidas.

Actualmente reciben esos recursos:

  • Córdoba.
  • Corrientes.
  • Entre Ríos.
  • La Pampa.
  • Misiones.
  • Santa Fe.
  • Chaco.
  • Chubut.
  • Neuquén.

También comenzó a utilizarse con mayor frecuencia el Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR), un sistema destinado a compensar deudas entre la Nación y las provincias.

A eso se suman transferencias específicas que beneficiaron principalmente a Salta, Catamarca, Tucumán, Misiones y Córdoba.

El caso de La Rioja

La situación riojana presenta una particularidad.

Si bien la provincia accedió a la primera ronda de adelantos financieros, la relación política entre Quintela y la Casa Rosada continuó deteriorándose.

El gobernador mantiene un reclamo judicial por la restitución del punto de coparticipación histórica que, según sostiene la Provincia, dejó de incorporarse al Presupuesto nacional. Además, denuncia una fuerte reducción de las transferencias discrecionales desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

En paralelo, el Gobierno riojano debió adoptar medidas para enfrentar la presión sobre las cuentas públicas, entre ellas el regreso de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como «Chachos», con los que abonará parte del último aumento salarial de los empleados estatales.

Una estrategia con impacto político

La distribución de recursos ocurre mientras el oficialismo nacional acelera el armado político para las elecciones de 2027.

La Casa Rosada ya definió que competirá con candidatos propios en La Rioja y descartó un acuerdo con el peronismo provincial. En cambio, busca consolidar entendimientos con gobernadores considerados estratégicos para fortalecer la gobernabilidad y el proyecto de reelección presidencial de Javier Milei.

Ese escenario alimenta las interpretaciones sobre un uso más selectivo de las herramientas de asistencia financiera, en un contexto en el que las provincias enfrentan una combinación de menores ingresos propios, caída de la recaudación nacional y restricciones presupuestarias.

Para La Rioja, la evolución de esa relación será determinante. La continuidad de la tensión política con la Casa Rosada coincide con un momento de estrechez fiscal para la provincia y con un escenario electoral que comienza a redefinir las alianzas y el mapa de poder de cara a 2027.