El peronismo enfrenta el desafío de renovar liderazgos en varias provincias donde sus gobernadores no podrán competir o llegan desgastados. En La Rioja, la imposibilidad constitucional de una nueva reelección de Ricardo Quintela acelera la disputa por la sucesión mientras La Libertad Avanza busca capitalizar el escenario.
La cuenta regresiva hacia las elecciones de 2027 comenzó a exponer uno de los principales desafíos del peronismo: sostener el poder territorial en las provincias que todavía gobierna. En ese mapa, La Rioja aparece como uno de los distritos donde la renovación de liderazgo será inevitable, ya que el gobernador Ricardo Quintela no podrá buscar un nuevo mandato consecutivo.
El escenario preocupa dentro del justicialismo porque coincide con una etapa de reconfiguración nacional del espacio tras la derrota presidencial de 2023 y con el crecimiento de La Libertad Avanza, que aspira a disputar gobernaciones donde históricamente el PJ mantuvo una posición dominante.
Actualmente, el peronismo gobierna Buenos Aires, Catamarca, Formosa, La Pampa, La Rioja, Salta y Tucumán, además de Córdoba, administrada por Martín Llaryora, aunque con una identidad política diferenciada del PJ nacional.
La Rioja entra en una etapa de definición
La imposibilidad de Quintela de competir nuevamente convierte a La Rioja en una de las provincias donde la discusión por la sucesión ya comenzó.
Dentro del oficialismo aparecen varios nombres en carrera:
- La vicegobernadora Teresita Madera.
- La senadora Florencia López.
- El senador Fernando Rejal.
- La diputada nacional Gabriela Pedrali.
- El intendente capitalino Armando Molina.
- El intendente de Chilecito Rodrigo Brizuela y Doria.
- El secretario de la Gobernación Ricardo Herrera.
La amplitud de aspirantes refleja la falta de un heredero definido y anticipa una negociación política que podría extenderse durante buena parte de 2026 y 2027.
En paralelo, el oficialismo provincial intenta preservar la unidad interna mientras Quintela mantiene su protagonismo en la reorganización del peronismo nacional.
La Libertad Avanza ve una oportunidad
La Rioja figura entre las provincias donde La Libertad Avanza pretende construir una alternativa competitiva.
El principal interrogante gira alrededor del rol que tendrá Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y uno de los dirigentes nacionales de mayor peso del oficialismo libertario.
Aunque todavía no confirmó una candidatura provincial, su apellido mantiene un fuerte reconocimiento entre el electorado riojano. Esa situación deja abierta la posibilidad de que el espacio impulse una candidatura propia encabezada por Menem o por otro dirigente, como el diputado Gino Visconti, dependiendo de la estrategia que defina la Casa Rosada.
Desde el entorno de Quintela relativizan esa posibilidad y sostienen que el peronismo conserva una estructura territorial consolidada. Sin embargo, reconocen que el crecimiento electoral de La Libertad Avanza obliga a evitar fracturas internas en el proceso de sucesión.
Un problema que se repite en varias provincias
La situación riojana no es un caso aislado.
En La Pampa, Sergio Ziliotto tampoco podrá buscar otro mandato y ya comenzó la disputa entre distintos sectores del PJ.
En Catamarca, Raúl Jalil deslizó que podría no competir nuevamente y analiza un eventual salto al Senado, mientras los nombres de Lucía Corpacci y Gustavo Saadi aparecen como alternativas.
En Formosa, la continuidad de Gildo Insfrán dependerá también de una discusión judicial sobre la reforma constitucional provincial.
En Tucumán, Osvaldo Jaldo buscará su reelección, aunque la oposición ya anticipó impugnaciones sobre su habilitación constitucional.
En Salta, Gustavo Sáenz intentará extender su permanencia en el poder en medio de un escenario donde La Libertad Avanza ganó terreno en las últimas elecciones legislativas.
El desafío de sostener el mapa político
El debate excede a cada provincia y forma parte de una discusión más amplia dentro del peronismo sobre la necesidad de construir nuevos liderazgos.
Tras perder varias gobernaciones desde 2023, distintos sectores del PJ advierten sobre el riesgo de una mayor fragmentación territorial si no logran ordenar las sucesiones y evitar internas que debiliten a los oficialismos provinciales.
En ese contexto, La Rioja adquiere una relevancia especial. La definición del candidato que sucederá a Ricardo Quintela será una de las primeras grandes pruebas para medir la capacidad del peronismo de conservar una provincia que gobierna desde hace décadas frente al avance de La Libertad Avanza.
Con casi dos años por delante, la carrera recién comienza. Pero tanto en el oficialismo provincial como en la oposición coinciden en un punto: la elección de 2027 será la más abierta de los últimos años en La Rioja, con un liderazgo peronista obligado a renovarse y un oficialismo nacional decidido a disputar un territorio históricamente adverso.