El intendente de General Lamadrid afirmó que crece el respaldo social a la minería y proyectó un fuerte impacto económico para el oeste riojano

Luis Orquera sostuvo que la actividad dejó de ser vista con desconfianza y comenzó a consolidarse como una alternativa de empleo y desarrollo. Reveló que cuatro empresas avanzan con tareas de exploración en el departamento y aseguró que los primeros resultados son «alentadores».

El desarrollo minero vuelve a instalarse en el centro del debate económico de La Rioja. En un contexto en el que la provincia busca diversificar su matriz productiva, el intendente de General Lamadrid, Luis Orquera, aseguró que comenzó a consolidarse una mayor aceptación social de la actividad y sostuvo que el desafío pasa por combinar inversiones, empleo local y controles ambientales.

El jefe comunal, uno de los principales impulsores del desarrollo minero en el oeste provincial, afirmó que la percepción de la comunidad cambió durante los últimos años y que hoy una parte importante de la población identifica a la minería como una oportunidad para generar trabajo.

«Hace poco hicimos una encuesta y la gente toma a la minería como una salida laboral. Esa es la licencia social que buscamos construir», señaló.

«La Rioja tiene que aprovechar sus recursos»

Orquera sostuvo que la provincia posee recursos minerales estratégicos que pueden convertirse en un motor de crecimiento, siempre que la actividad se desarrolle bajo criterios de transparencia y cuidado ambiental.

«Si mantenemos la transparencia, explicamos qué se hace y cómo se hace, y cumplimos con todos los controles, no hay nada que esconder. Esa es la manera de construir confianza», afirmó.

En ese sentido, respaldó la decisión del gobernador Ricardo Quintela de impulsar la política minera provincial y consideró que representa «el camino correcto» para el desarrollo de La Rioja.

Cuatro empresas avanzan con exploraciones

El intendente reveló que actualmente cuatro empresas mineras realizan tareas de exploración en el departamento General Lamadrid.

Explicó que los trabajos se interrumpen durante el invierno por las condiciones climáticas en la cordillera y que la actividad volverá a intensificarse entre septiembre y octubre, cuando comenzará una nueva campaña de perforaciones para determinar la cantidad y calidad de los minerales existentes.

Según indicó, las expectativas son positivas.

«He hablado con las empresas y el diagnóstico que esperamos para nuestro departamento es bastante alentador», sostuvo.

Cobre, litio, oro y plata

De acuerdo con Orquera, las exploraciones apuntan principalmente a la presencia de cobre, litio, oro y plata, minerales considerados estratégicos para la transición energética y la industria tecnológica.

Aunque aclaró que las perforaciones permitirán dimensionar el potencial definitivo de los yacimientos, aseguró que existe un alto grado de expectativa respecto de los recursos existentes en la zona cordillerana del departamento.

El desafío del empleo local

Uno de los principales reclamos planteados por el intendente apunta a que el desarrollo minero genere beneficios directos para las comunidades del oeste riojano.

Actualmente, unas 20 personas trabajan de manera directa e indirecta vinculadas a las tareas de exploración en General Lamadrid, aunque Orquera estimó que esa cifra podría duplicarse durante la próxima temporada.

Además, sostuvo que el impacto económico no se limitará al empleo directo.

«Las empresas mineras demandan cientos de servicios: gastronomía, transporte, combustible, talleres, farmacias y comercios. El desarrollo tiene que quedar en el Valle del Bermejo porque acá está la minería», explicó.

El espejo de San Juan y Catamarca

El jefe comunal tomó como referencia el crecimiento experimentado por provincias vecinas como San Juan y Catamarca, donde la actividad minera se consolidó como uno de los principales motores de la economía regional.

Como ejemplo, mencionó el proyecto Vicuña, desarrollado en San Juan, y señaló que actualmente emplea alrededor de mil personas durante la etapa de campamento, con una proyección de alcanzar unos 12.000 trabajadores cuando entre en producción hacia 2030.

Según Orquera, ese tipo de emprendimientos demuestra el potencial que podría tener La Rioja si logra consolidar una política minera sostenida.

Un debate que gana espacio

Las declaraciones del intendente reflejan un cambio en el debate público sobre la minería en La Rioja, una provincia que durante años mantuvo fuertes discusiones sociales y políticas en torno a la actividad.

Mientras avanzan las tareas de exploración en distintos puntos del oeste provincial, el Gobierno busca consolidar una estrategia basada en la generación de empleo, la capacitación de trabajadores locales y la difusión de información sobre los proyectos en marcha.

Para Orquera, la clave será sostener la transparencia durante todo el proceso.

«La mejor forma de construir confianza es informar. Esa también es parte de la licencia social que necesita la minería para desarrollarse», concluyó.