La Rioja dio por caída la asistencia financiera de la Nación y descartó el adelanto de coparticipación de $80.000 millones

El Gobierno provincial sostuvo que el préstamo prometido por la Casa Rosada perdió sentido por los plazos de devolución y aseguró que logró sostener salarios y gastos corrientes con recursos propios. En paralelo, volvió a reclamar la finalización del gasoducto a Chilecito, una obra que, según afirmó, tiene un avance del 97%.

El Gobierno de La Rioja dio por terminada la discusión sobre el adelanto de coparticipación que había solicitado a la Nación para afrontar compromisos financieros durante el primer semestre del año. El secretario de la Gobernación, Ricardo Herrera, afirmó que la asistencia de $80.000 millones ofrecida meses atrás ya no tiene utilidad práctica debido al tiempo transcurrido y al corto plazo previsto para su devolución.

Las declaraciones reflejan un cambio de posición respecto del reclamo que la administración de Ricardo Quintela mantuvo durante los últimos meses, cuando advertía que la caída de los recursos nacionales complicaba el pago de salarios y el funcionamiento del Estado provincial.

«Lo hemos solicitado y no tuvimos respuesta. Era un préstamo que nos iban a dar en mayo para pagar desde junio y entramos a agosto. Tendríamos dos meses para devolver los $80.000 millones que habíamos pedido y sería imposible hacerlo en dos cuotas», sostuvo Herrera.

Según explicó el funcionario, la Provincia terminó reorganizando sus cuentas sin esa asistencia financiera. Indicó que el incremento de la coparticipación registrado durante mayo y junio permitió afrontar parte de las obligaciones del Tesoro provincial, otorgar aumentos salariales y sostener la circulación de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como «Chachos».

«Nos arreglamos con lo que teníamos. Tuvimos una buena coparticipación en mayo y junio, eso nos dio un aire y evitó que siguiéramos insistiendo por ese monto que Nación había ofrecido», afirmó.

No obstante, Herrera relativizó cualquier interpretación de recuperación estructural de las finanzas provinciales. Señaló que el comportamiento de los recursos continúa siendo irregular y aseguró que La Rioja dejó de percibir aproximadamente $45.000 millones durante 2026 como consecuencia de la caída de las transferencias nacionales.

«Hubo un mes bueno de recaudación, pero cinco meses malos. Mayo fue excepcional, después los recursos vuelven a caer. No estamos nadando en plata; hemos dejado de recibir fondos de Nación, aunque tenemos una provincia ordenada y pudimos otorgar dos aumentos salariales que suman un 27%, por encima de la inflación», sostuvo.

Un reclamo que quedó desactualizado

La posición expresada por Herrera marca un giro respecto del esquema de anticipos financieros impulsado por el Gobierno nacional para asistir a provincias con dificultades transitorias de liquidez.

En abril, la administración nacional autorizó mediante decreto un programa de anticipos reintegrables para un grupo de provincias, entre ellas La Rioja. El mecanismo estableció que los fondos debían devolverse dentro del mismo ejercicio fiscal mediante retenciones automáticas sobre la coparticipación, con una tasa fija anual del 15%. La Secretaría de Hacienda quedó facultada para definir tanto el monto como el cronograma de desembolsos según la capacidad de repago de cada jurisdicción.

Desde entonces, la distribución efectiva de esos recursos avanzó de manera desigual y quedó atravesada por las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores, en un contexto de fuerte caída de la recaudación nacional y de restricciones fiscales. .

En ese escenario, el Gobierno riojano sostiene que el eventual desembolso perdió sentido financiero, ya que el plazo disponible para reintegrarlo sería insuficiente para una provincia que pretendía utilizar esos recursos para afrontar gastos corrientes de mitad de año.

El otro frente con Nación: el gasoducto a Chilecito

Herrera también aprovechó para responder a las recientes declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sobre el gasoducto a Chilecito, una de las principales obras de infraestructura energética de la provincia.

El funcionario aseguró que el proyecto presenta un avance del 97% y atribuyó la paralización a la falta del último desembolso comprometido por el Gobierno nacional.

«Celebramos que Martín Menem ponga el tema en agenda. Nosotros hace 32 meses que venimos reclamando que se termine la obra. En 2024 se firmó un acuerdo entre el gobernador Ricardo Quintela y el entonces ministro Guillermo Francos —representado por Lisandro Catalán— para finalizarla, pero esos compromisos no se cumplieron», afirmó.

De acuerdo con la versión oficial de la Provincia, resta ejecutar apenas el 3% de la obra.

«Si el Gobierno nacional paga la última cuota, se termina. El otro 97% ya fue pagado y está rendido», aseguró Herrera.

El planteo reabre un debate político que volvió a instalarse en las últimas semanas. Mientras desde el oficialismo riojano reclaman que la Nación transfiera los recursos pendientes, desde sectores vinculados al Gobierno nacional sostienen que la Provincia podría ceder la ejecución para acelerar la finalización del proyecto.

Pese a esa discusión, Herrera buscó bajar el tono de la controversia y sostuvo que el objetivo central es que la infraestructura quede operativa cuanto antes.

«No estamos discutiendo quién la termina; queremos que el gasoducto se concluya y que los vecinos de Chilecito puedan utilizarlo», concluyó.