La ausencia de Kicillof marcó la cumbre peronista en La Rioja y abrió interrogantes sobre la unidad que impulsa Quintela

Aunque dirigentes de casi todas las tribus del PJ participaron de la convocatoria en homenaje a monseñor Angelelli, la decisión del gobernador bonaerense de no asistir se convirtió en el dato político más comentado. Desde el entorno de Quintela buscaron bajarle el tono y remarcaron que «los puentes no están rotos».

La cumbre del peronismo que organizó el gobernador Ricardo Quintela en La Rioja logró reunir a legisladores nacionales, sindicalistas, intendentes y referentes de distintos sectores del justicialismo. Sin embargo, el foco político terminó desplazándose hacia una ausencia: la del gobernador bonaerense Axel Kicillof, uno de los principales protagonistas de la disputa por el liderazgo opositor.

La expectativa de un encuentro que mostrara una imagen de unidad quedó parcialmente desdibujada cuando se confirmó que Kicillof no viajaría a los actos por el 50° aniversario del martirio de monseñor Enrique Angelelli. En su representación asistió la jefa de Asesores del Gobierno bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez.

Durante la transmisión especial realizada desde La Rioja, Quintela buscó desactivar cualquier interpretación de ruptura.

«Lo invité personalmente. Me explicó que tenía un compromiso familiar y que quería compartir el inicio de las vacaciones con sus hijos. Me dijo que en la próxima convocatoria iba a estar«, aseguró el mandatario riojano.

La explicación, sin embargo, no terminó de disipar las especulaciones dentro del peronismo. La ausencia del gobernador bonaerense fue leída como un síntoma de que la reconciliación entre los distintos sectores todavía está lejos de consolidarse.

«Los puentes no están rotos»

Quienes participaron de la mesa política intentaron transmitir un mensaje de calma.

La diputada nacional Cecilia Moreau, referente del sector, sostuvo que la ausencia de Kicillof no debe interpretarse como una ruptura.

«Los puentes no están rotos«, afirmó, al remarcar que en La Rioja convivieron dirigentes de distintas corrientes internas y que el objetivo es seguir construyendo una estrategia común.

En la misma línea, el jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, pidió mirar el «vaso medio lleno» y destacó que el peronismo mantiene espacios de coordinación tanto en el Congreso como entre gobernadores e intendentes.

Por su parte, Juliana Di Tullio insistió en que la unidad no implica eliminar las diferencias, sino construir una alternativa política capaz de enfrentar al Gobierno nacional.

Una foto incompleta

La convocatoria reunió a Máximo Kirchner, Wado de Pedro, Juliana Di Tullio, Cecilia Moreau, Diego Giuliano, Germán Martínez, Jorge Taiana y otros referentes nacionales, además de dirigentes sindicales e intendentes de distintas provincias.

Pero la ausencia de Kicillof se sumó a la de Sergio Massa, quien tampoco estuvo presente, aunque el Frente Renovador envió una delegación encabezada por Giuliano y Moreau.

Esa combinación dejó una imagen con fuerte representación del kirchnerismo y del peronismo parlamentario, aunque sin dos de las figuras que aparecen mencionadas como posibles protagonistas del armado electoral hacia 2027.

El desafío de Quintela

La cumbre fue concebida por Quintela como un primer paso para reconstruir la unidad del PJ después de meses de tensiones internas.

El gobernador insistió en que no convocó para discutir candidaturas, sino para iniciar un proceso de diálogo que desemboque en un programa común.

Sin embargo, la ausencia de Kicillof terminó ocupando buena parte de las conversaciones políticas y volvió a exponer que la principal tarea pendiente del peronismo sigue siendo resolver su propia conducción.

En La Rioja, el mensaje oficial fue de optimismo. Pero, puertas afuera, la pregunta continúa abierta: si la unidad es el objetivo compartido, ¿por qué uno de sus principales protagonistas decidió no estar en la foto?