La cumbre convocada por Ricardo Quintela para homenajear a monseñor Angelelli estuvo atravesada por un debate que nadie explicitó, pero que dominó las conversaciones: el eventual regreso de Cristina Kirchner como candidata presidencial en 2027. La ausencia de Axel Kicillof alimentó las especulaciones sobre la disputa por el liderazgo del peronismo.
La conmemoración por los 50 años del martirio de monseñor Enrique Angelelli terminó convirtiéndose en mucho más que un acto religioso y político. En La Rioja, la figura de Cristina Kirchner volvió a instalarse como el eje silencioso de la discusión interna del peronismo, mientras la ausencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof dejó abierta una serie de interrogantes sobre el liderazgo opositor rumbo a 2027.
Aunque públicamente el gobernador Ricardo Quintela insistió en que el encuentro «no es una convocatoria presidencialista» y que «de candidaturas no se habla», el debate sobre el futuro del PJ atravesó todas las reuniones que mantuvieron dirigentes nacionales, legisladores, intendentes y sindicalistas durante la jornada.
«No es una convocatoria presidencialista mía. Estamos construyendo un proceso de unidad con contenido«, remarcó Quintela al intentar despejar las versiones sobre un eventual lanzamiento nacional.
Sin embargo, el contexto político hizo que la discusión inevitablemente girara alrededor de Cristina Kirchner.
La ausencia que más se comentó
El dato político de la jornada no fue solamente la presencia de Máximo Kirchner, Wado de Pedro, Juliana Di Tullio, Cecilia Moreau, José Mayans y otros referentes del kirchnerismo, sino la ausencia de Kicillof, considerado uno de los principales aspirantes a liderar el peronismo en los próximos años.
Quintela explicó que había invitado personalmente al mandatario bonaerense y aseguró que no asistió por un compromiso familiar.
«Hablé bastante con Axel. Me dijo que tenía un compromiso familiar por el inicio de las vacaciones de sus hijos y que en la próxima convocatoria iba a estar«, sostuvo.
La explicación oficial buscó bajar la tensión, aunque en los pasillos políticos la ausencia fue interpretada como un dato imposible de ignorar en un momento en que la discusión por la conducción del PJ comienza a acelerarse.
Cristina volvió al centro de la escena
La cumbre riojana coincidió con otro hecho que reactivó las especulaciones: la estrategia judicial impulsada por Cristina Kirchner para cuestionar su inhabilitación política en organismos internacionales.
Ese movimiento volvió a instalar la posibilidad —por ahora sólo como hipótesis política— de que la expresidenta mantenga abierta la expectativa de una candidatura presidencial o de un rol determinante en el armado electoral de 2027.
En ese escenario, distintos sectores del peronismo observan que el liderazgo interno continúa sin resolverse y que la figura de Cristina sigue condicionando cualquier discusión sobre el recambio.
Entre los hechos y las especulaciones
Durante el encuentro no hubo anuncios sobre candidaturas, ni Cristina Kirchner estuvo presente físicamente en La Rioja. Tampoco hubo declaraciones de los dirigentes asistentes que confirmaran un operativo para impulsar su postulación presidencial.
Sí quedó en evidencia que el homenaje a Angelelli funcionó como un espacio de reencuentro entre distintos sectores del peronismo y que la necesidad de construir una estrategia común frente al gobierno de Javier Milei dominó los discursos públicos.
Fuera del escenario, en cambio, persistieron las especulaciones sobre el futuro del liderazgo opositor. Entre ellas, las versiones que circulan en ámbitos políticos acerca de una eventual competencia entre el sector referenciado en Cristina Kirchner y el espacio de Axel Kicillof por la conducción del peronismo.
Por el momento, esas hipótesis no fueron confirmadas por los protagonistas y permanecen en el terreno de las interpretaciones políticas.
Mientras Quintela insiste en que «primero hay que construir la unidad y después discutir candidaturas», la fotografía de La Rioja dejó una imagen elocuente: el kirchnerismo mostró capacidad de convocatoria, pero la silla vacía de Kicillof recordó que la discusión por el liderazgo del PJ sigue abierta.