La anunciada llegada de Sergio Massa a La Rioja abrió una inesperada tensión dentro del peronismo provincial. Mientras el Frente Renovador prepara una cumbre regional para este viernes, sectores cercanos al gobernador Ricardo Quintela consideran que la visita es inoportuna y buscan que el excandidato presidencial postergue su desembarco.
Según pudo saber este medio, el malestar comenzó a expresarse durante las últimas horas en conversaciones mantenidas dentro de la Casa de Gobierno y la residencia oficial. Allí se evaluó la posibilidad de solicitarle al massismo que reprograme la actividad.
No existe hasta el momento una comunicación oficial de Quintela ni una cancelación confirmada por el Frente Renovador. La cumbre continúa formalmente prevista y sus organizadores mantienen la convocatoria.
Una ausencia que dejó malestar
El origen de la incomodidad se encuentra en la ausencia de Massa durante el homenaje por los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli, realizado a comienzos de agosto en La Rioja.
Quintela había buscado convertir aquella conmemoración en una demostración de unidad del peronismo nacional. La organización invitó a Massa, al gobernador bonaerense Axel Kicillof, a Máximo Kirchner y a representantes de los principales sectores del justicialismo.
Máximo Kirchner participó del encuentro junto con Eduardo “Wado” de Pedro, Juliana Di Tullio, Cecilia Moreau, Germán Martínez y otros dirigentes. También estuvo Diego Giuliano, presidente del Frente Renovador, en representación del massismo.
Massa declinó la invitación por una cuestión familiar, de acuerdo con la explicación difundida en aquellos días. Kicillof tampoco viajó y argumentó problemas de agenda.
La ausencia de los dos dirigentes impidió que Quintela consiguiera la fotografía de unidad nacional que había proyectado. Aunque el acto reunió a diferentes expresiones del PJ, no logró sentar en un mismo escenario a las principales figuras que disputan la conducción opositora para 2027.
Por qué el quintelismo considera inoportuna la visita
Dentro del oficialismo riojano interpretan que la llegada de Massa, pocos días después de haber faltado al homenaje, podría debilitar el papel de Quintela como articulador de la unidad peronista.
Fuentes del sector sostienen que el excandidato presidencial rechazó participar de una convocatoria institucional y política impulsada por el gobernador, pero ahora busca desembarcar en la provincia mediante una actividad organizada por su propia fuerza.
La secuencia generó distancia en un sector del quintelismo, que teme que La Rioja termine funcionando como plataforma para la reaparición nacional de Massa sin que exista previamente un acuerdo político claro con el gobernador.
Ese malestar no alcanza a todos los integrantes del Gobierno provincial. Otros dirigentes consideran que la visita puede servir para recomponer el diálogo y ampliar los puentes entre las diferentes corrientes del justicialismo.
La cumbre anunciada por el Frente Renovador
El Frente Renovador convocó para este viernes, desde las 10:30, a un encuentro regional en un hotel de la capital riojana. Está prevista la participación de dirigentes de Córdoba, San Juan, Mendoza, Santiago del Estero y Catamarca.
La actividad es organizada por el diputado provincial Ismael Bordagaray, presidente del Frente Renovador en La Rioja y uno de los principales promotores de una alianza política entre Massa y Quintela.
También fueron anunciadas las presencias de la diputada nacional Sabrina Selva y del exministro de Producción José Ignacio de Mendiguren. Entre los referentes provinciales figuran Franco Aranda, Gabriela Lízana, Verónica Lacher, Pablo Mirolo, Tania Kyshakevych y Marcelo Cordero.
Bordagaray había definido a La Rioja como el posible “kilómetro cero” de una nueva etapa de unidad del peronismo. También expresó públicamente su deseo de que Massa y Quintela integren una fórmula nacional.
El almuerzo en la residencia, ahora bajo interrogantes
La agenda difundida originalmente contemplaba que, después del encuentro regional, la comitiva del Frente Renovador se trasladara a la residencia oficial para compartir un almuerzo con Quintela.
Esa reunión debía funcionar como una señal de acercamiento entre el massismo y el gobernador riojano. También podía convertirse en el punto de partida para una convocatoria más amplia destinada a reducir las diferencias entre Axel Kicillof y La Cámpora.
Sin embargo, el encuentro quedó bajo interrogantes luego de que trascendiera el malestar en el entorno de Quintela.
Fuentes del oficialismo señalaron que existen conversaciones para hacer desistir a Massa de la visita o, al menos, postergarla hasta que pueda acordarse un marco político diferente. Ninguna de las partes confirmó públicamente esas gestiones.
Una relación con apoyos y diferencias
El vínculo entre Massa y Quintela atravesó diferentes etapas. Durante la campaña presidencial de 2023, el gobernador respaldó la candidatura del entonces ministro de Economía y puso la estructura del peronismo riojano a disposición de Unión por la Patria.
Después de la derrota electoral, ambos dirigentes mantuvieron contactos vinculados con la reorganización del justicialismo. Sin embargo, también comenzaron a proyectar construcciones nacionales propias.
Massa conserva la conducción del Frente Renovador y evalúa su lugar dentro del armado presidencial de 2027. Quintela, por su parte, busca consolidarse como representante del peronismo del interior y como uno de los dirigentes capaces de reunir a los sectores enfrentados.
La ausencia del exministro en el homenaje a Angelelli dejó al descubierto que esa relación no está exenta de diferencias.
El mapa nacional del peronismo
La disputa trasciende a La Rioja. El peronismo intenta construir una mesa que incluya a sus gobernadores, los bloques del Congreso, la CGT, el kirchnerismo, el massismo y el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof.
El proyecto todavía no consiguió superar las diferencias por la representación de La Cámpora, la conducción partidaria en distintas provincias y las reglas para elegir la futura candidatura presidencial.
En ese escenario, una visita de Massa a La Rioja podía presentarse como una señal de unidad. El rechazo que comenzó a expresarse en sectores del quintelismo muestra, en cambio, las dificultades para coordinar intereses, tiempos y liderazgos.
Las próximas horas serán decisivas para determinar si la cumbre se realiza con la agenda anunciada, si Massa mantiene el viaje y si finalmente es recibido por Quintela. Hasta entonces, la convocatoria sigue vigente, pero la fotografía política que pretendía construir el Frente Renovador quedó envuelta en incertidumbre.





Deja una respuesta