La conversación entre Mauricio Macri y Karina Milei reabrió una negociación que el oficialismo había clausurado tras las elecciones de 2025. El primer paso será una mesa integrada por Diego Santilli, Eduardo “Lule” Menem, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
Todavía no existe un acuerdo electoral. La reunión comenzará por la agenda legislativa y la reconstrucción de confianza, pero detrás aparecen las discusiones reales de 2027: candidaturas, territorios, cargos y la composición de un frente para respaldar la reelección de Javier Milei.
Una corrección de estrategia
Durante meses, Karina Milei y los Menem impulsaron candidatos libertarios en casi todo el país para reducir la dependencia de aliados y absorber al PRO. Los tropiezos en el Congreso y la necesidad de acuerdos con gobernadores mostraron los límites de esa construcción.
La Casa Rosada necesita votos y estructura territorial. Macri, a su vez, comprobó que el “Próximo Paso” no alcanza para reconstruir una alternativa presidencial competitiva por fuera de Milei. La nueva mesa nace, por lo tanto, de una debilidad compartida.
Ciudad, Provincia y la fórmula
El PRO buscará proteger la reelección de Jorge Macri en la Ciudad y evitar otra competencia libertaria que fragmente el electorado. En Buenos Aires, Santilli aparece como figura capaz de reunir a ambos espacios, aunque su pertenencia al PRO y su cargo nacional lo convierten en una pieza disputada.
La tercera discusión será la vicepresidencia. Sectores macristas creen que el partido debería reclamar ese lugar si renuncia a presentar candidato propio. Patricia Bullrich, Martín Menem y algunos gobernadores también circulan en las especulaciones, pero no existe una definición.
Lule Menem y el control del acuerdo
El acercamiento reivindica parcialmente la tesis de Santiago Caputo: Milei necesitaba ampliar su coalición y evitar choques innecesarios. Karina y los Menem retoman ahora esa idea sin ceder el control del armado.
Lule Menem será central. Deberá negociar con el PRO, proteger la conducción de Karina Milei y evitar que la apertura nacional debilite la estructura libertaria construida desde 2023.





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