Quintela cruzó con dureza a Milei y fijó las condiciones mineras de La Rioja: rechazo al RIGI, disputa limítrofe por Vicuña y propuesta de una «YPF minera»

En un extenso reportaje concedido al medio especializado Acero y Roca, el mandatario provincial calificó al Presidente como «un payaso de poca monta que no conoce el país». Además, trazó una estricta línea divisoria con el modelo libertario: advirtió que no regalará recursos no renovables, reclamó una mesa de diálogo con San Juan por el impacto y regalías del megaproyecto Vicuña y defendió la reconstrucción de la licencia social en el Oeste riojano bajo un esquema de asociación estatal.

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, arremetió sin concesiones contra la gestión del presidente Javier Milei y expuso la hoja de ruta estratégica, jurídica y ambiental con la que su administración busca posicionar a la provincia en el mapa del litio, el cobre y el oro. Durante un diálogo mantenido en la Residencia Oficial con el medio especializado en minería Acero y Roca, el mandatario marcó una antítesis frontal entre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por la Casa Rosada y el modelo productivo que promueve en suelo riojano.

«Milei no conoce el país. Esto es la verdad. Es un payaso de poca monta que está al servicio de intereses que no son precisamente de los argentinos. Por lo tanto, no me merece el menor de los respetos», lanzó Quintela ante la consulta sobre el avance del oficialismo libertario en el interior y su desembarco en territorio riojano.

La definición política abrió paso a una detallada exposición sobre el esquema de desarrollo provincial, la soberanía sobre los recursos del subsuelo y la tensión abierta con la vecina provincia de San Juan por los accesos y límites del distrito minero Vicuña.

El modelo La Rioja versus el RIGI nacional

Al abordar la política extractiva nacional, Quintela ratificó que La Rioja no adherirá a los términos del RIGI al considerar que desfinancia las arcas públicas y desprotege a la industria local.

«Nosotros no compartimos el RIGI bajo ningún concepto. Da beneficios a grupos con una acumulación de riqueza exorbitante mientras ahogan al pequeño comerciante y al industrial nacional. Los grandes vienen, extraen tu riqueza —el oro, la plata, el cobre, el litio— y no dejan nada salvo el empleo, que es necesario pero no suficiente», sostuvo.

Frente a la postura de otros gobernadores que avalaron el régimen para atraer divisas, Quintela advirtió: «No vine acá a tener un esquema de claudicación ni de sumisión ante un poder central que te oprime. Algunos mandatarios aceptan esto mansamente. En mi provincia van a pagar los impuestos preestablecidos: Ingresos Brutos, tasas municipales, Ganancias y retenciones. No inventamos tributos para perseguir a nadie, pero tampoco vamos a regalar lo que no es de la Nación».

El mandatario propuso la creación de un ente estatal análogo a YPF para el sector: «Si fuera presidente, propondría una ‘YPF minera’ o ‘Yacimientos Mineros Argentinos’. Asociar al Estado con los capitales privados garantiza el control efectivo de lo que se extrae y permite reinvertir las utilidades para diversificar la economía provincial antes de que se agoten los yacimientos, como ocurrió con Bajo de la Alumbrera».

La controversia con San Juan por el megaproyecto Vicuña

Uno de los tramos más álgidos de la entrevista se centró en la relación con San Juan y las operadoras del clúster Vicuña (entre ellas Josemaría y Lundin). Quintela desmintió haber iniciado una demanda judicial intempestiva, aunque reivindicó el derecho de La Rioja a exigir compensaciones e información ambiental.

«No presentamos una demanda judicial previa al diálogo, pero visibilizamos un problema histórico que viene desde Carlos Menem y que ningún gobernador puede ignorar mirando para el costado», aclaró.

El gobernador remarcó que las empresas han utilizado la infraestructura vial riojana durante años sin contraprestación: «Vicuña y Lundin llevan años explorando utilizando los caminos de La Rioja sin pagar un solo peso ni dejar un beneficio concreto. Además, tenemos derecho a saber fehacientemente de qué manera impacta el proyecto en nuestro ambiente, porque estamos pegados al límite».

Quintela convocó a su par sanjuanino, Marcelo Orrego, a sellar un acuerdo interprovincial similar al que rige entre Salta y Catamarca: «No queremos pelear con los hermanos sanjuaninos, pero mi deber es defender los intereses riojanos. Catamarca y Salta tenían un conflicto limítrofe y acordaron repartir lo que se desarrolle en la franja común. Queremos sentarnos a dialogar en serio; si tienen razón ellos, lo reconoceremos, pero los recursos deben derramar en ambas jurisdicciones».

Licencia social, cuidado del agua y desarrollo de proveedores

Recordando el emblemático conflicto de Famatina, Quintela defendió el giro prudente con el que su gestión reabrió el debate minero. Subrayó que la reactivación no implica resignar controles, sino exigir estándares que prioricen el recurso hídrico.

«No vamos en contra de la voluntad del pueblo riojano. La licencia social es fundamental. Avanzamos despacio, demostrando que se puede hacer minería sustentable, preservando por sobre todas las cosas el agua y cuidando los recursos que no se reponen. Las empresas deben asociarse con la Provincia mediante un porcentaje de facturación, contratar mano de obra local y dar prioridad absoluta al compre riojano», detalló.

Actualmente, La Rioja cuenta con 27 proyectos en etapas de prospección y 10 en exploración activa. «A ninguna de esas empresas se le cobró nada por debajo de la mesa ni se le otorgaron ventajas indebidas. Saben cuáles son las reglas de juego y las aceptan con seriedad», enfatizó.

Formación académica y el pulso productivo del Valle del Bermejo

Para garantizar que el empleo minero quede en la provincia, Quintela destacó la reconversión académica coordinada entre el Ejecutivo y las universidades, con tecnicaturas y carreras cortas de dos y tres años enfocadas en servicios mineros para las poblaciones del Oeste: Chilecito, Famatina, Villa Unión, Villa Castelli y Vinchina.

«La minería no rinde frutos de un día para el otro; son décadas de inversión y exploración. Probablemente en mi mandato no veamos las explotaciones en marcha, pero dejamos el camino trazado. Hoy tenemos un contingente muy valioso de trabajadores del Valle del Bermejo y Guandacol que conocen el terreno, trabajaron en proyectos como Gualcamayo y están listos para prestar servicios técnicos y logísticos», concluyó.


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