Ante la orfandad de sucesores competitivos en el peronismo y con Ricardo Quintela como único garante de un triunfo en los sondeos, el líder del Frente Renovador busca posicionar a su alfil riojano en la fórmula provincial. Tras reunirse en Buenos Aires, el diputado reclamó terminar con el monopolio electoral chileciteño y desacoplar los comicios si se eliminan las primarias nacionales.
La danza de nombres para la sucesión provincial sumó un jugador de peso nacional. En medio de un escenario donde las encuestas reservadas demuestran que el justicialismo carece de candidatos competitivos por fuera del gobernador Ricardo Quintela para frenar a La Libertad Avanza, Sergio Massa comenzó a mover sus piezas en el tablero riojano: el líder del Frente Renovador busca instalar al diputado provincial Ismael Bordagaray como una carta central para integrar la fórmula gubernamental de 2027.
El movimiento se terminó de sellar tras un encuentro a solas que ambos dirigentes mantuvieron en la Ciudad de Buenos Aires. «Qué bueno verte, Sergio Massa, enfocado y trabajando para la Argentina que viene. La unidad es el camino rumbo al 2027. Desde La Rioja vamos a sumar fuerzas para recuperar el país que nos merecemos», difundió Bordagaray en sus redes, abriendo una jugada que altera el equilibrio interno del oficialismo provincial.
El respaldo de Massa ante la orfandad del PJ tradicional
La incursión del massismo en la interna riojana responde a una debilidad que los propios ministros de la Casa de las Tejas reconocen por lo bajo. Con la diputada Gabriela Pedrali sin tracción territorial, la vicegobernadora Teresita Madera resistida en sectores conservadores y Armando Molina condicionado por el desgaste de la Capital, la figura de Bordagaray asoma como una alternativa con volumen en el interior y vínculos fluidos con el centro del país.
Para Massa, asegurar un casillero estratégico en La Rioja resulta indispensable para sostener su armado federal con vistas a su propio proyecto presidencial. El exministro de Economía apuesta a que su referente en la provincia encarne una opción de renovación productiva dentro del peronismo que permita contener a los sectores medios y productivos que hoy se inclinan hacia las propuestas libertarias.
«No solamente Chilecito»: freno al monopolio del oeste
Apenas consumada la cumbre en Buenos Aires, Bordagaray regresó al debate provincial marcándole la cancha a los caudillos del segundo departamento de la provincia. El legislador famatinense salió al cruce de las pretensiones del intendente Rodrigo Brizuela y Doria y del senador nacional Fernando Rejal, quienes libran una descarnada pulseada para asegurar que el vicegobernador sea oriundo de la Perla del Oeste.
«El interior tendrá un espacio en la fórmula del 2027. El interior necesita representación, no solamente Chilecito. Los changos hablan de Chilecito porque son de allá, pero también están Los Llanos, el Oeste y todos ellos podrán aportar», advirtió Bordagaray, reclamando un esquema verdaderamente federal que termine con el centralismo bipartito entre la Capital y Chilecito en el armado de las boletas justicialistas.
Elecciones atadas a las PASO: el reclamo de votar antes
El diputado del Frente Renovador introdujo además una definición determinante sobre el calendario electoral de la provincia, supeditando la fecha de los comicios locales al destino que tengan las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Congreso de la Nación.
«La fecha dependerá de lo que pase con las PASO. Si las PASO desaparecen, yo creo que debemos adelantar las elecciones para mayo y desacoplarlas de la nacional. En cambio, si las primarias continúan, lo mejor es votar en octubre», planteó el legislador, recordando que Quintela mantiene aspiraciones nacionales que demandan sincronizar los tiempos provinciales. Con el respaldo de Massa consolidado y la advertencia lanzada a los caciques chileciteños, Bordagaray se planta como un actor determinante para la ingeniería electoral que definirá el futuro de La Rioja.



