Rodrigo Brizuela y Doria se anotó para la gobernación en 2027: «Es el momento de los intendentes»

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El intendente de Chilecito rompió el hermetismo tras la cumbre de jefes comunales con Ricardo Quintela y blanqueó su aspiración de competir por el Ejecutivo provincial. Aseguró que la sucesión debe resolverse por consenso y no por internas, minimizó la teoría del «pato rengo», reveló que el gobernador busca proyectarse a la mesa nacional y abrió la puerta a incorporar a su hermana Inés a un futuro gabinete.

La cumbre que Ricardo Quintela encabezó con los intendentes en la Residencia Oficial no fue un mero repaso de obras ni un protocolo formal. Horas después del encuentro, el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, confirmó que el debate sobre 2027 estuvo en el centro de las conversaciones y dio un paso al frente en el tablero justicialista al oficializar su deseo de ser candidato a gobernador.

«Somos varios los que estamos anotados. Yo soy uno de los que quiere estar, me encantaría ser gobernador de la provincia y vamos a trabajar mucho para eso», confesó el jefe comunal perla. Con esa definición, el mandatario del segundo departamento electoral más importante de la provincia alteró el libreto de la transición y colocó a los caciques del interior en el centro de la disputa por el poder real.

«Es el momento de los intendentes»: la disputa frente a la tríada femenina

La jugada de Brizuela y Doria interviene de lleno en la discusión que atraviesa al oficialismo sobre el perfil de la candidatura sucesoria. Frente a la instalación de la consigna del «tiempo de mujeres» —que promueve las figuras de Teresita Madera, Florencia López y Gabriela Pedrali—, el chileciteño contrapuso el peso específico del territorio.

«Totalmente, es el momento de los intendentes en la provincia. Son los jefes territoriales, los que están en el día a día con la gente y solucionan los problemas en cada departamento», argumentó. En esa misma línea, enumeró a otros dirigentes con aspiraciones legítimas, entre ellos el senador Fernando Rejal, el diputado Marcelo del Moral, el intendente Jorge Salomón y el propio Armando Molina.

Para Brizuela y Doria, el peronismo debe evitar una confrontación fratricida. Reclamó que la fórmula se dirima sin elecciones primarias y mediante un acuerdo político cerrado: «No debe haber internas, tiene que haber consenso. Los mejores hombres y las mejores mujeres que estén al tope en intención de voto son los que nos tienen que representar en un marco de unidad».

La revelación sobre la cumbre en la Residencia y el plan de Quintela

El mandatario chileciteño aportó detalles precisos de la reunión en la Residencia Oficial, a la que asistieron 17 de los 18 intendentes riojanos, con la única ausencia justificada del jefe comunal de Chamical por problemas de salud.

Consultado sobre si la proliferación de precandidatos debilita a Quintela instalando el síndrome del «pato rengo» en el tramo final de su mandato, Brizuela y Doria fue categórico: «La reunión fue para manifestarle que el poder legal y territorial está con él. El conductor es Ricardo Quintela y los intendentes vamos a acompañar y participar de las decisiones».

En ese marco, el intendente reveló que el propio Quintela blanqueó ante la tropa comunal su objetivo de proyectarse a la arena política nacional. «Manifestó su deseo de estar sentado en esa mesa nacional que se está armando. Para La Rioja sería importantísimo que nuestro gobernador esté ahí para traer beneficios si el justicialismo vuelve a gobernar el país», confió.

La sombra de las internas y la puerta abierta para Inés Brizuela y Doria

Uno de los tramos más significativos de sus declaraciones estuvo vinculado a la conformación de un eventual equipo de gobierno en caso de acceder a la Casa de las Tejas. Al ser consultado sobre si integraría a su hermana, la exintendenta radical de la Capital Inés Brizuela y Doria, no dudó en dejar la puerta abierta.

«Inés es una persona muy instruida, sabe muchísimo, es mi hermana, muy honesta y muy trabajadora. Si se da esa oportunidad, ¿por qué no? No tan solo a ella, sino a todo el que pueda sumar para que la gente viva un poco mejor», señaló, desestimando los resquemores partidarios tradicionales y priorizando un esquema de concertación amplia.

Brizuela y Doria insistió en que el único adversario del espacio es La Libertad Avanza y que la dirigencia departamental debe priorizar el proyecto por encima de los personalismos: «El que no lo entienda así, tiene que dar un paso al costado».

La parálisis de obras en el oeste y el futuro de los Chachos

El intendente vinculó la necesidad de cohesión política con la gravedad del cuadro económico que padecen los municipios. Detalló que en Chilecito la paralización de la obra pública nacional dejó a más de 700 trabajadores desocupados en emprendimientos neurálgicos como el nuevo hospital departamental, los planes de vivienda y el Gasoducto Patquía-Chilecito, este último reactivado recientemente con recursos provinciales.

A la par, alertó sobre el retroceso en la industria vitivinícola local debido a la caída del consumo interno y los costos tarifarios de la energía eléctrica, panorama que empuja a la comuna a redoblar la asistencia social básica y los loteos comunitarios para familias que no pueden afrontar los alquileres.

Por último, Brizuela y Doria confirmó que, pese a las restricciones financieras, Chilecito garantizará la realización de sus tradicionales eventos culturales de verano, incluyendo la Navidad de los Cerros, los corsos y el aniversario departamental en febrero, mientras se tramita apoyo a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI). Respecto a los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), ratificó la versión de que, al concluir el circuito de los Chachos, el plus salarial será compensado en moneda de curso legal.

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