La secretaria legislativa de la Cámara de Diputados y titular del partido Norte Grande aseguró que la gobernación en 2027 debe ser para una mujer secundada por un dirigente de los Llanos. Calificó a Molina como «el peor intendente de la Capital», reveló que no le atiende el teléfono por su alianza con Gabriela Pedrali y advirtió que competirá con listas propias en toda la provincia.
Teresita Luna abandonó cualquier atisbo de cautela y pateó el tablero de la sucesión justicialista. La exsenadora nacional y actual secretaria legislativa de la Cámara de Diputados fijó una postura tajante sobre el futuro político de La Rioja: sentenció que la vicegobernadora Teresita Madera reúne los consensos mayoritarios para encabezar la fórmula ejecutiva en 2027 y cruzó con dureza a los dirigentes varones que desestiman la capacidad de las mujeres para gobernar.
«No estoy trabajando para mi candidatura, estoy trabajando para la candidatura de una mujer y puntualmente para la de Tere Madera a nivel provincial. Generacionalmente está en condiciones de afrontar este desafío; se prepara, se capacita y es quien más consensos cosechó en la sociedad y en sectores que no pertenecen a la política vernácula», disparó Luna, desactivando de plano las versiones sobre una eventual postulación personal para la intendencia capitalina.
La fórmula con los Llanos y la respuesta a los caciques del interior
La definición de Luna representó una réplica directa al planteo formulado horas antes por el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, quien había proclamado que 2027 representaba «el momento de los intendentes». Para la titular de Norte Grande, la conducción debe recaer en una mujer y complementarse con la representación territorial del sur riojano: «La cabeza tiene que ser una mujer y, por una vez en la vida, el que secunde debe ser un hombre del interior. Los Llanos necesitan una reivindicación histórica y deben estar en la fórmula; tenemos un bloque de doce diputados con peso propio».
En ese pasaje, Luna cargó contra el machismo enquistado en las estructuras del poder tradicional que hacen circular sondeos contrarios al voto femenino. «Me molesta mucho cuando algunos dirigentes dicen que La Rioja no está preparada para que la gobierne una mujer. Son hombres de la política que han pasado por todos los cargos y han sido muy machirulos a la hora de la construcción», fustigó, contrastando esa actitud con la apertura de Ricardo Quintela para discutir proyectos de poder de igual a igual.
Asimismo, cuestionó a los postulantes masculinos que no exhiben presencia en el territorio profundo. «¿Rodrigo visitó Patquía o Ulapes? ¿Armando fue a Vinchina o a la Costa? Si no hacen territorio, no están demostrando que realmente quieren ser. En carrera veo a las tres mujeres, a Fernando Rejal y a Marcelo del Moral», lanzó con ironía.
Fuego cruzado contra Armando Molina y el Palacio Ramírez de Velasco
El tramo más áspero de sus declaraciones tuvo como destinatario exclusivo al intendente capitalino, Armando Molina. Luna no ahorró críticas hacia el estado de la administración comunal y transparentó la fractura política que divide a las principales espadas del oficialismo en el distrito más poblado de la provincia.
«Para mí, el peor intendente de la Capital es Armando Molina. No hizo nada más que las obras que aporta el gobierno provincial con sus propios fondos. Encima no me atiende el teléfono; ya no lo llamo porque él juega abiertamente con Gabi Pedrali», reveló la funcionaria parlamentaria, desnudando las distancias entre el sector que responde al jefe comunal y el armado de Madera.
Luna reclamó que la intendencia ejecute una autocrítica urgente y baje a los barrios periféricos: «Tienen que largar el centro de una vez por todas. La zona norte está destruida, no se puede andar en vehículo y las únicas dos calles transitables son por donde pasa el colectivo. La gestión de Inés Brizuela y Doria fue años luz mejor que la actual; nosotros abrimos puertas en el Ministerio del Interior de la Nación y construimos nueve plazas con gestión municipal», rememoró sobre su paso por el gabinete comunal radical.
Rechazo a la ley de lemas y armado distrital de Norte Grande
En materia de ingeniería electoral, la secretaria legislativa tomó distancia explícita de las alternativas que evalúa el círculo chico del gobierno para multiplicar las opciones justicialistas y neutralizar el avance libertario de Martín Menem.
«Para mí, la ley de lemas sería un retroceso institucional. El sistema actual, con todas las fallas que tiene, es bueno y nos ha permitido evitar conflictos posteriores. Las candidaturas deben definirse por consenso», sentenció Luna, desmarcándose del debate que sugería reflotar el doble voto simultáneo.
En paralelo, anunció que Norte Grande competirá con armados propios en los 18 departamentos para disputar concejalías, intendencias y bancas legislativas. Reveló que en la Capital coordina una mesa política reservada junto a profesionales y sectores frentistas para presentar una opción competitiva al Palacio Municipal.
Por último, Luna ratificó su política de brazos abiertos hacia el radicalismo alfonsinista que rechaza el alineamiento con La Libertad Avanza. Mencionó contactos con dirigentes históricos como Raúl Galván (padre) y cuadros locales marginados de la vida partidaria de la UCR, asegurando que el límite infranqueable para 2027 es la defensa del modelo productivo y social frente a las políticas de recorte que bajan desde la Casa Rosada.




