Representantes de entidades vinculadas con la discapacidad, el autismo, los consumos problemáticos y la salud mental participaron de un encuentro en la Casa Angelelli. Destacaron la necesidad de articular esfuerzos para que ninguna persona o familia atraviese sola una situación difícil.
La Casa Angelelli fue escenario de un encuentro encabezado por el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, y el padre Federico, junto con integrantes de organizaciones sociales que trabajan diariamente en la contención y el acompañamiento de personas y familias.
De la reunión participaron representantes de la Fundación Despertares, Ruedas Azules, Alcohólicos Anónimos y APADEA, quienes compartieron experiencias vinculadas con los consumos problemáticos, la discapacidad, el autismo, otras neurodivergencias y las dificultades de salud mental.
Una red frente a la soledad y la falta de oportunidades
Uno de los ejes principales fue la necesidad de construir una red que permita coordinar el trabajo de las instituciones y ofrecer respuestas frente a situaciones atravesadas por la soledad, el dolor y la falta de oportunidades.
Durante la jornada se escucharon testimonios de personas que relataron sus luchas, las dificultades que debieron afrontar y el acompañamiento que encontraron para volver a ponerse de pie. Las historias permitieron visibilizar realidades que muchas veces permanecen ocultas y reafirmaron la importancia de pedir ayuda a tiempo.
Los participantes señalaron que la propuesta no parte de respuestas cerradas, sino de la voluntad de escuchar, aprender, tender puentes y fortalecer el trabajo que las distintas organizaciones ya realizan en La Rioja.
La iniciativa recuperó además una enseñanza del papa Francisco incluida en Laudato si’: “Todo está conectado”. Desde esa perspectiva, remarcaron que lo que afecta a una persona o a una familia no puede resultar indiferente para el resto de la comunidad.
El encuentro concluyó con una reflexión de San Agustín: “Vivamos bien y los tiempos serán buenos. Nosotros somos los tiempos”, como una convocatoria a no esperar pasivamente un futuro mejor, sino a construirlo colectivamente mediante la escucha, la solidaridad y el acompañamiento.
Aclaración editorial: la fotografía que acompaña esta publicación había sido utilizada anteriormente en otra noticia que no guardaba relación con este encuentro. La imagen corresponde a la actividad realizada en la Casa Angelelli y queda aquí publicada dentro de su contexto correcto.
