Ricardo Quintela reconoció que La Rioja suspendió los pagos del Bono Verde y afirmó que decidió priorizar los salarios, la asistencia y el funcionamiento del Estado provincial frente a los acreedores externos. El gobernador atribuyó el incumplimiento a los recursos que su administración reclama al Gobierno nacional y resumió su posición con una definición: “Me quedo con los riojanos”.
Las declaraciones aportan una explicación política directa sobre la cesación de pagos que comenzó en febrero de 2024 y continuó con el vencimiento del 24 de agosto de 2026. La deuda corresponde a los bonos internacionales emitidos originalmente en 2017 para financiar obras del Parque Eólico Arauco y reestructurados en 2021, con vencimiento final en febrero de 2028 y una tasa anual del 8,5% desde 2024.
“No es que estamos en default porque queremos”
Durante una entrevista realizada en el marco de un recorrido de obras por Sañogasta y Vichigasta, Quintela sostuvo que la Provincia no tomó nueva deuda bajo su gestión y se refirió al Bono Verde como una obligación heredada. “La única deuda que tenemos es la que nosotros heredamos y se cortó el pago de la deuda porque este señor nos quitó la plata”, afirmó, en alusión al presidente Javier Milei.
El gobernador agregó: “No es que nosotros estamos en default porque queremos; nos hicieron quedar en default”. La afirmación constituye la interpretación del mandatario sobre las causas del incumplimiento. El hecho comprobable es que la Provincia dejó de pagar los vencimientos del título; la responsabilidad que Quintela asigna a la Nación forma parte de su posición política y judicial.
Quintela planteó que afrontar ahora el compromiso con los bonistas obligaría a relegar necesidades internas. “Si yo tengo que pagarles a ellos ahora, yo no les doy de comer a los riojanos, no les pago los sueldos a los riojanos”, expresó. Luego añadió que, entre los habitantes de la provincia y un acreedor con capacidad financiera para esperar, elegía a los riojanos.
El default y el reclamo de los acreedores
El primer incumplimiento se produjo el 24 de febrero de 2024, cuando quedaron impagos US$26,3 millones de capital e intereses, según informó el comité ad hoc de bonistas. En marzo de 2026, los acreedores comunicaron que promovieron medidas judiciales en Estados Unidos para intentar alcanzar las acciones provinciales en Banco Rioja y Parque Eólico Arauco, en ejecución de sentencias contra La Rioja.
El 18 de agosto de 2026, el Ministerio de Hacienda provincial volvió a informar limitaciones para afrontar el servicio siguiente. Sin un pago ni un acuerdo anunciado con los tenedores, La Rioja mantuvo la cesación de pagos después del vencimiento del 24 de agosto.
Fondos nacionales, cautelar y Chachos
En la misma entrevista, Quintela señaló que su gobierno presentó una medida cautelar y una denuncia por la falta de recursos que atribuye a la Nación. Mencionó posibles figuras de malversación de fondos e incumplimiento de deberes, aunque no precisó en ese tramo el expediente, el tribunal ni el monto reclamado. Esos datos permanecen pendientes de verificación documental.
El mandatario también defendió la nueva circulación de los Bonos de Cancelación de Deuda, conocidos como Chachos. Agradeció a comerciantes, empresarios y trabajadores independientes que los aceptan y aseguró que cuentan con respaldo. La Provincia comenzó en agosto el pago extraordinario de 50.000 Chachos a trabajadores estatales y otros beneficiarios, con un cronograma que se extenderá durante cuatro meses.
Las declaraciones consolidan una decisión que el Gobierno riojano ya había anticipado: sostener los gastos corrientes antes que normalizar la deuda externa. El conflicto permanece abierto tanto en el plano financiero como judicial, mientras no exista un acuerdo con los bonistas ni una resolución sobre los fondos que La Rioja reclama a la Nación.
Fuentes: entrevistas difundidas por Fest Radio y Pasahoy.com; comunicado del comité ad hoc de bonistas; presentación judicial informada por los acreedores; y Ministerio de Hacienda de La Rioja.
