La Rioja se convirtió en el epicentro de una intensa polémica política este viernes durante el acto de la jura de la nueva Constitución provincial. Mientras algunos referentes opositores calificaron el evento como una «tragedia institucional», desde el oficialismo se celebró con entusiasmo la visita del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
En las redes sociales, la presidenta de la Unión Cívica Radical en La Rioja, Nani Salzwedel, fue una de las voces más críticas. «Acá hay un acto político por la Jura de la Constitución. Desde donde se mire es una TRAGEDIA INSTITUCIONAL», escribió la dirigente en su cuenta de Twitter. Salzwedel no escatimó en acusaciones, asegurando que la nueva Carta Magna «no le cambia la vida a la gente, pero sí a los dirigentes», aludiendo a un incremento en los cargos públicos, mayores gastos y una dependencia creciente del poder político. La opositora utilizó hashtags como #LaRiojezuela y #NadaParaFestejar para manifestar su descontento.
En contraposición, el intendente de la capital riojana, Armando Molina, adoptó un tono festivo y de camaradería. «¡Querido @Kicillofok bienvenido a Tierra Federal! En nombre de nuestro gobernador @QuintelaRicardo te recibimos en nuestra Rioja Querida, la del Tinkunaco, la del encuentro», expresó Molina en sus redes sociales, mostrando una faceta completamente distinta del evento.
El gobernador Ricardo Quintela, por su parte, destacó la importancia histórica del acto, que según él, marca un hito en la consolidación del federalismo en la provincia. La nueva Constitución, que fue aprobada en medio de fuertes cuestionamientos de la oposición, introduce modificaciones que algunos analistas interpretan como un fortalecimiento del poder del Ejecutivo provincial.
La visita de Kicillof a La Rioja y su participación en el acto oficial no pasaron desapercibidas. El gobernador bonaerense se mostró cercano a Quintela y reafirmó su compromiso con las políticas federales que promueve el peronismo a nivel nacional.
Sin embargo, las críticas de Salzwedel y otros opositores dejan en claro que la nueva Constitución provincial será, al menos por ahora, un punto de fuerte discordia en la política riojana.
