La eliminación de las PASO volvió a exponer diferencias dentro del oficialismo nacional y abrió una discusión que tendrá consecuencias directas sobre el calendario electoral de 2027. Mientras el sector de Karina Milei mantiene expectativas de conseguir los votos, dirigentes cercanos a Patricia Bullrich consideran que el proyecto está prácticamente bloqueado en el Senado.
La intención del Gobierno es llevar la discusión al recinto entre septiembre y octubre. Sin embargo, la dificultad para construir una mayoría anticipa otra negociación compleja con gobernadores y bloques provinciales.
Para Martín Menem, la definición tiene especial importancia. Como presidente de Diputados y principal referente libertario de La Rioja, necesita articular la agenda legislativa nacional mientras comienza a tomar forma la competencia provincial de 2027.
El impacto riojano
Eliminar las PASO modificaría las reglas con las que las fuerzas políticas deberán definir candidaturas. En La Rioja, eso puede incidir tanto en La Libertad Avanza como en el peronismo encabezado por Ricardo Quintela, donde también existe una disputa por la sucesión provincial.
El escenario vuelve a colocar a Menem en una posición doble: deberá garantizar gobernabilidad parlamentaria para Milei y, simultáneamente, consolidar una alternativa electoral en su provincia.
La negociación nacional también mostrará cuánto margen conserva la Casa Rosada para disciplinar a sus aliados. Si los gobernadores y los bloques provinciales endurecen sus condiciones, el oficialismo deberá construir acuerdos más amplios para modificar el sistema electoral.
Para La Rioja, la resolución de esa pulseada será una de las primeras señales concretas sobre las reglas con las que comenzará a ordenarse la carrera hacia 2027.



