“Tenemos unas 1300 plazas en total, y como ya no teníamos más lugar abrimos también un registro extra hotelero para dar apoyo ante tanta demanda. Son casas de familia que se ponen a disposición de los turistas y que suman alrededor de 100 plazas más”, dice con entusiasmo a La Nación Nadia Barrera, secretaria de Turismo del Departamento General Felipe Varela, del que Villa Unión, justo en el cruce de la Ruta 40 con ruta nacional 76, es la localidad cabecera. Un punto estratégico para hacer base, recorrer el oeste de la provincia riojana y conocer el mayor atractivo turístico de la zona: el Parque Nacional Talampaya, que está a 60 kilómetros de allí.
Talampaya tiene categoría de parque nacional desde 1997. En 2000 fue declarado como sitio de Patrimonio Mundial por la Unesco, lo que promovió con fuerza el turismo en la zona. Recibió otro impulso en 2018, cuando ganó un puesto entre las Siete Maravillas Naturales de Argentina. “Cada vez nos visita más gente —apunta Barrera—. Pero lo mejor de todo es que en la zona hay mucho más para conocer y visitar, y el resto de las localidades que conforman el departamento de Felipe Varela también están con una demanda muy alta. En Pagancillo, que está a apenas 30 kilómetros de Talampaya, las reservas llegaron al tope; y en Aicuña pasa lo mismo, que es un pueblo de solo 300 habitantes, uno de los más antiguos de la provincia, con casas de adobe, y en el que hay un grupo de productores del pueblo que integran la bodega Vinos de Aicuña, donde se elaboran vinos sin conservantes ni químicos”.
Desde Villa Unión, además, se llega fácilmente a otros lugares bien turísticos. Excursiones de un día para conocer la Laguna Brava, el cráter Corona del Inca, a más de 5400 metros sobre el nivel del mar o la Cuesta de Miranda, una ruta escénica con paisajes increíbles que une Villa Unión con Chilecito.
El turismo que llegará los próximos días es nacional, casi en su totalidad, pero desde la secretaría de Turismo local aseguran que cada vez reciben más visitantes extranjeros, sobre todo franceses, alemanes y turistas de Estados Unidos. “Con Semana Santa se inicia en la provincia la época más fuerte para nosotros. La Rioja es muy cálida en verano, con un clima desértico y pocas precipitaciones que se concentran en los meses de más calor. Por eso, a partir de ahora y hasta octubre es la mejor época para recorrerla y disfrutar de las montañas que nos rodean y sus imponentes paredones rojizos”.
La temporada de verano cerró con un balance muy positivo; incluso fue catalogada como la mejor de la última década en muchos de los principales destinos turísticos del país. Semana Santa llega ahora con ese mismo impulso, y de acuerdo con el último informe del Ministerio de Turismo de la Nación, una docena de provincias tienen reservas que, en promedio, rondan entre el 75 y 90 por ciento de ocupación. Sin embargo, al desgranar la información por regiones, hay datos que llaman la atención. Son algunos destinos fuera del circuito de los más populares, conocidos y demandados que ya no tienen ninguna habitación disponible para ofrecer: están al 100 por ciento de su capacidad.




