Villa Unión concentró casi la mitad de las reservas del Previaje Riojano con Chachos y se consolidó como el destino más elegido de la temporada

La secretaria de Turismo del departamento General Felipe Varela, Mirna Cuevas, destacó que el programa provincial movilizó 1.899 canjes y que el 48% correspondió a Villa Unión. La funcionaria atribuyó el resultado a la amplia adhesión de prestadores y al trabajo de promoción conjunta con la Provincia. El balance coincide con el impulso que distintas provincias buscan dar al turismo interno en un contexto de retracción del consumo.

Villa Unión volvió a posicionarse como el principal polo turístico de La Rioja durante las vacaciones de invierno. El programa Previaje Riojano con Chachos, impulsado por el Gobierno provincial para estimular el turismo interno mediante reintegros en BOCADE (Bonos de Cancelación de Deuda), cerró con 1.899 canjes realizados, de los cuales el 48% se concentró en el departamento General Felipe Varela, según confirmó la secretaria de Turismo local, Mirna Cuevas.

Los datos muestran una marcada concentración de la demanda turística en el corredor integrado por Villa Unión, el Parque Nacional Talampaya y los principales atractivos naturales del oeste riojano, que volvió a convertirse en el principal motor de la actividad durante el receso invernal.

De acuerdo con las cifras difundidas por la funcionaria, la distribución de los canjes fue la siguiente:

  • Villa Unión: 48%
  • Chilecito: 32%
  • Ciudad de La Rioja: 14%
  • Aimogasta: 3%
  • Chamical: 2%
  • Chepes: 1%

«Ha sido un programa muy exitoso y muy bien recibido en nuestro departamento», aseguró Cuevas.

El efecto Talampaya y la concentración de servicios

La funcionaria explicó que Villa Unión volvió a liderar el movimiento turístico porque concentra la mayor parte de la infraestructura hotelera y gastronómica del oeste provincial, además de funcionar como puerta de ingreso al Parque Nacional Talampaya.

«Villa Unión, por ser el principal centro de servicios del departamento, es el que más se destaca tanto en ocupación hotelera como en el movimiento de restaurantes y de los distintos atractivos», señaló.

Cuevas destacó que uno de los factores determinantes fue la adhesión masiva de prestadores turísticos al programa.

«La gran cantidad de prestadores adheridos fue una de las razones del éxito. También el concesionario del Parque Nacional Talampaya estaba incorporado al programa, y eso facilitó que los visitantes utilizaran el beneficio durante toda su estadía», explicó.

A ese factor sumó el trabajo de promoción realizado entre la Secretaría de Turismo provincial y el municipio.

«Hemos estado cien por ciento dedicados a acompañar a los prestadores y a informar a cada visitante que llegaba a nuestras oficinas», afirmó.

Reservas hasta el final de las vacaciones bonaerenses

Aunque el programa concluyó por agotamiento de los fondos previstos, desde el municipio sostienen que la temporada todavía no terminó.

Cuevas explicó que las reservas continuaban siendo positivas debido a que la provincia de Buenos Aires todavía transitaba la última semana del receso escolar.

«Creemos que también va a ser una buena semana. Quizás no con el nivel cercano al 80% de ocupación que tuvimos anteriormente, pero igualmente será un balance positivo», indicó.

La secretaria de Turismo adelantó que el informe definitivo de la temporada se conocerá durante el próximo fin de semana, aunque anticipó que los indicadores generales muestran una campaña superior a la del año pasado.

Un programa que agotó los fondos disponibles

El Previaje Riojano permitió que quienes contrataran servicios turísticos dentro de la provincia recibieran reintegros mediante Chachos para utilizar en comercios adheridos.

El programa había sido ampliado semanas atrás, luego de un pedido realizado por municipios y prestadores turísticos debido al elevado nivel de utilización.

«Habíamos solicitado que se extendiera porque estaba dinamizando mucho la economía», recordó Cuevas.

Sin embargo, confirmó que el programa concluyó oficialmente al agotarse los recursos asignados.

«Se informó que finalizaba porque ya no quedaban más fondos destinados al programa», precisó.

La funcionaria consideró que la experiencia dejó resultados positivos tanto para el sector hotelero como para el gastronómico y el comercio local.

Turismo interno en un escenario de menor consumo

La experiencia riojana se desarrolla en un contexto en el que las provincias buscan sostener la actividad turística mediante programas propios.

Durante las vacaciones de invierno, varios destinos del país reforzaron promociones, descuentos y beneficios para compensar la caída del consumo y el menor movimiento registrado en algunos corredores tradicionales. El turismo interno volvió a convertirse en una de las principales apuestas de los gobiernos provinciales frente al encarecimiento de los viajes al exterior y la retracción del gasto de las familias.

En la misma línea, los destinos emergentes del interior lograron mejorar sus niveles de ocupación gracias a promociones locales y acuerdos con el sector privado, mientras que Clarín destacó que muchas provincias apelaron a incentivos específicos para sostener la actividad durante el receso invernal, en un contexto económico que obligó al sector a competir mediante descuentos y beneficios adicionales.

En La Rioja, el Gobierno provincial optó por utilizar los BOCADE («Chachos») como herramienta de incentivo al consumo turístico. El esquema permitió reintegros para quienes contrataron alojamiento, gastronomía y otros servicios adheridos, buscando generar un efecto multiplicador sobre las economías regionales.

Para el departamento General Felipe Varela, donde se ubican algunos de los principales atractivos turísticos de la provincia, el resultado fue contundente: prácticamente uno de cada dos beneficios otorgados por el programa fue utilizado en Villa Unión, consolidando al corredor Talampaya–Villa Unión como el principal destino turístico riojano durante las vacaciones de invierno y reforzando su posicionamiento como uno de los polos turísticos más importantes del norte argentino.