Guerra consideró “de acuerdo a las circunstancias” el proyecto de Presupuesto 2023

La Ley de Leyes correspondiente al próximo ejercicio 2023 que el ministro de Economía Sergio Massa envió en tiempo y forma a la Cámara de Diputados el pasado 15 de septiembre comienza a tratarse en el Congreso de la Nación.

Para conocer su análisis, parlamentario.com dialogó con el senador Ricardo Antonio Guerra, nacido en Chilecito, provincia de La Rioja, con título de contador público y magíster en relaciones internacionales, entre otros títulos, y presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara alta.

Luego de una intensa jornada donde participó en varias reuniones de comisiones, especialmente en la de Presupuesto y Hacienda, en las últimas horas de la tarde, el senador Guerra recibió a este cronista en su despacho de planta baja del Palacio del Congreso de la Nación, despacho que ocupó muchos años como senador su coterráneo Carlos Saúl Menem.

Guerra sostuvo que el Presupuesto 2023 es uno “de acuerdo a las circunstancias” para el contexto que como país estamos atravesando, y además consideró razonables los indicadores de crecimiento e inflación proyectados en el proyecto presentado por el ministro Massa, sobre quien ponderó que  viene llevando adelante “una tarea muy positiva”.

Por otro lado, compartió su mirada respecto al debate en torno a las PASO; y destacó la importancia de los proyecto de ley de Autoprotección y Poderes Preventivos, y de Fomento a las Inversiones Productivas y de Servicios que impulsa.

Foto de Gabriel Cano

– ¿Cómo se está trabajando en torno a lo que será el Presupuesto del año que viene? 

-Como es sabido el presupuesto ha ingresado por la Cámara de Diputados, que es la Cámara natural. No obstante ello, ya disponemos del texto, y lo estamos analizando, desmenuzando. En lo sustancial, y en la síntesis, es un presupuesto que lo observo de acuerdo a las circunstancias para el contexto que como país estamos atravesando. En ese marco, no podemos dejar de tener en cuenta que es fruto de una gestión de gobierno anterior, que nos acerca nuevamente al Fondo Monetario Internacional a nuestro sistema. Y como tenemos mucha experiencia ya en esa situación sabemos lo que significa.  

Dicho esto, implica respetar lo acordado, y que si bien es un acuerdo que tiene sus flexibilidades en relaciones a acuerdos previos, no deja de ser un marco al cual nos tenemos que ajustar, atener y respetar para el cumplimiento. 

Se prevé en este Presupuesto una inflación del 60%, ¿cree que se podrá cumplir?  

-Yo creo que están dadas las circunstancias para que durante el ejercicio 2023 se pueda llegar a ese índice, y quizás, ojalá, sea menor aún. Si bien 60% es una inflación alta, en términos relativos, de lo que va a resultar del presente de un poco más del 90%, es sin duda una caída importante. 

Y ¿por qué digo que están dadas las circunstancias? Bueno, la economía está creciendo y eso implica mayor recaudación, se están fortaleciendo las reservas, fruto de una gestión del Ministerio de Economía, muy activo en ese tema. Se ha propuesto no financiar el déficit a través de emisión monetaria, sino hasta un determinado nivel, en función de los parámetros justamente con el FMI. Y queda, creo yo, un factor, uno de los problemas más serios para combatir los procesos inflacionarios como los nuestros, que son las expectativas inflacionarias. Aquella que vulgarmente se dice, “aumentar por las dudas“. Pero el hecho de que se vaya generando un orden macroeconómico, fruto del crecimiento, de la mayor recaudación, de la menor emisión, del fortalecimiento de reservas, y demás políticas monetarias acordes, todo eso va produciendo un ordenamiento macroeconómico. 

No perdamos de vista que venimos de un proceso de pandemia muy duro, que ha implicado emitir para poder sostener a las familias y a las empresas. Previo a ello, venimos de una gestión anterior de gobierno el cual nos ha llevado a un endeudamiento extremadamente exagerado, y luego de la pandemia, cuando ya se estaba atenuando, gracias a dios, el mundo entra en una guerra, una zona del planeta entra en guerra, con un impacto global importantísimo, en commodities y energía. Por lo tanto, todo aquello ha contribuido a que la inflación sea alta, más allá de nuestros desequilibrios macroeconómicos que como país tenemos. 

Se ha trabajado fuertemente en eso, observo una gestión de gobierno que va encaminando esta situación. Y más allá de los objetivos concretos que afectan el proceso inflacionario, se va a ir produciendo un acotamiento de lo que son las expectativas. Así como en procesos que entran en crisis todo se acelera y se gatilla, creo que hemos entrado en un proceso de apaciguamiento de todas esas variables. Todo eso me hace pensar que se pueden alcanzar esos niveles previstos en el Presupuesto. 

– También prevé un crecimiento del 2% y un dólar que a fin de año debería estar a 269 pesos. ¿Se podrá cumplir con estas metas? 

-Va todo aparejado. Creo que un crecimiento del 2% sostenido como lo plantea, y no solamente para el próximo ejercicio está previsto, si no para los subsiguientes dos, es razonable. Muchas veces los crecimientos muy fuertes incentivan a la inflación también, recalientan la economía, como se dice. Lo importante es crecer, a un ritmo sostenido y razonable. Si la Argentina creciese por muchos años entre el 2 y el 4% eso sería una situación óptima. 

Los gobernadores, fundamentalmente del Norte, se oponen a los recortes previstos en el Presupuesto, ¿cómo van a saldar eso? 

-En ese plano, cuando ya entramos a hilar más fino, creo que hay que hacer análisis más amplios a la mera consideración macroeconómica de los indicadores. No tenemos que perder de vista que las zonas periféricas a la central necesitan financiamiento para poder crecer, para poder generar empleo. Eso traerá a su vez mayores recaudaciones impositivas. Un crecimiento más homogéneo evitaría migraciones. Por lo tanto, si bien en términos globales, considero que hay que ir acotando estas variables para evitar los déficits exagerados, que contribuyen a los procesos inflacionarios, internamente no debemos de descuidar los financiamientos hacía zonas más marginadas del desarrollo, para lo cual habrá que fijar políticas claras. No debemos descuidar también esas realidades. 

El ministro Massa y el presidente Alberto Fernández se reunieron con las autoridades del FMI y llegaría un reembolso de 3.900 millones de dólares, ¿cómo evalúa ese viaje por Estados Unidos?

-Creo que ha sido una gira muy exitosa la del ministro de Economía. Lo propio el presidente de la Nación. Creo que ha sido un ámbito muy relevante, incluso para plantear algunas cosas que están sucediendo internamente en el país, que son necesarias exteriorizarlas y plantearlas en todos los organismos que correspondan. Y yendo al plano estrictamente económico, que el FMI nos vaya aprobando los desembolsos, que en definitiva nos permite pagar las cuotas del endeudamiento desde la gestión del gobierno anterior, es fundamental para que no nos consuma las reservas que trabajosamente se están obteniendo para fortalecer el respaldo de la base monetaria. Entonces que no tengamos que desviar de esas reservas obtenidas para pagar una deuda, que si entramos a considerar tiene mucho de injusticia, y mucho de situaciones que ameritan un análisis desde el punto de vista político e incluso judicial. 

De todas formas, Kristalina Georgieva elogió las últimas medidas que tomó el Gobierno de Argentina.

-Sin duda considero positivo que lo avale a que no, pero lo que sí pienso es que mientras que nosotros como país les paguemos, siempre van a haber alabanzas. Por lo que lo considero algo meramente formal. 

Al respecto, ¿cómo evalúa la gestión que está llevando el nuevo ministro de Economía Sergio Massa? 

-Creo que muy positiva, le ha dado a la economía una dinámica muy importante y necesaria para la coyuntura en la cual estábamos ingresando, en un círculo complicado, de ciertos peligros. Peligro de que se dieran situaciones mucho peores en el sistema económico, que luego se traducen en impactos negativos en la sociedad que por todos los medios tenemos que evitar. Creo que una de las tareas fundamentales que tiene todo gobierno es generar paz social. Como se venían dando los procesos económicos estábamos ya comprometiendo esa paz, estábamos al borde. Entonces creo que, muy inteligentemente, el giro que se dio en el manejo de la economía era necesario de acuerdo a la coyuntura en la que estábamos. 

Quizás haya habido medidas que por ahí algunos no estaban de acuerdo, pero cuando uno está en función de Gobierno tiene que tomar decisiones y tiene que ver el interés general como para poder llevar adelante y sacar de esas circunstancias que estábamos hablando.

-Usted preside una comisión importante como es la de Presupuesto y Hacienda, ¿cómo evalúa el trabajo que se viene realizando? 

-Creo que ha sido importante, intensa. Siempre hay margen para que sea mayor el ritmo, pero también pudo haber sido menor. Creo que, como legislador, y al tener una responsabilidad institucional, y al ser fundamentalmente un servidor público, también forma parte de mi obligación. Trabajar en las normas que contribuyan a la mejora de la situación del país en general, más allá de que por allí puede haber leyes que tienen mucho impacto en determinados sectores, pero que derrama al resto de la economía, y por ende tienen un impacto más amplio. Luego, tratar de sumar y colaborar a una gestión de Gobierno. En definitiva, formo parte de un espacio que está en el Gobierno, el cual tengo que ayudar naturalmente. Y en este plano, eso se responde con trabajo, dictaminar las leyes que necesita la gestión de Gobierno, para luego dictaminar las leyes que necesita la gestión de Gobierno y que luego sean finalmente tratadas en el recinto y sean aprobadas. 

-Usted es además autor de la Ley de Autoprotección y Poderes Preventivos, ¿qué contempla esta iniciativa?

-La ley viene a llenar un vació legal que hay, si bien hubo normas que se dictaron sobre el tema, y el propio Código Civil y Comercial de la Nación lo aborda, muchas veces ha habido ciertos aspectos que había que apelar a normas análogas para ser interpretada. Y una de las causales de esa insuficiencia es que no consideraba acabadamente todas las convenciones que Argentina firmó en materia de derechos humanos. Entonces es una norma que contempla en primer lugar la dignidad de las personas, que es uno de los derechos humanos fundamentales que concebimos y que tenemos. Y en términos prácticos, significa que una persona estando en su cabal consciencia, en su suficiencia como ser humano, y es conocedora que, por una cuestión de una enfermedad, o por riesgos que tiene, laborales, por ejemplo, puede entrar en el futuro en pérdidas de autosuficiencia o de nociones cognitivas, puede dejar escrito qué desea que se haga con su persona, y sus patrimonios cuando lamentablemente ingresan a esa instancia de pérdida de su autonomía. Entonces habrá que respetar ese derecho para que tenga dignidad esa persona más allá de su situación. 

Claramente todo lo que significan prácticas eutanásicas están descartadas, son nulas. Porque la eutanasia es otro concepto, totalmente distinto, que no tiene cabida en esta norma. Y por supuesto fenece este mandato preventivo, que debe hacerse por escritura pública, ya sea porque la propia persona se recuperó y da por terminado eso, o por el fallecimiento de la persona. Porque al fallecer una persona comienzan los procesos sucesorios, que son otra cosa. 

Hay hoy en día un debate importante en torno al rol de las PASO. ¿Qué posición tiene sobre el tema? 

-Yo creo que la intención de las PASO, de la ley que previó estas primarias, ha sido buena. Pero que la práctica se desvirtuó. Es lo que yo observo. A partir de esta realidad, que viene desde hace bastante tiempo a esta parte, me pareció que no han contribuido al objetivo que el legislador tuvo en su momento, el espíritu de la norma. A mi modo de ver, no son útiles al sistema, tal cual lo tenemos. Si a eso le agregamos el aditamento del costo, sobre todo si tenemos en cuenta, nuevamente, el contexto de nuestro país, creo que lo más razonable es que se suspenda. Soy favorable a esa posición. 

¿Ha presentado algún proyecto que involucre específicamente a su provincia, La Rioja? 

-Un proyecto que hice pensando para mi provincia, pero que por la condición de legislador nacional terminó siendo una ley de tinte nacional, sobre todo atendiendo las realidades de esas regiones periféricas a la central, un proyecto de ley que se denomina de Fomento a las Inversiones Productivas y de Servicios, que en síntesis consiste en un régimen promocional regional. 

Como yo provengo del interior, y no dejo de pensar en mi provincia, la cual necesita inversiones, necesita incrementar su matriz económica, pero del lado del sector privado, para generar empleo y demás, y pienso que muchas provincias están en una situación análoga, es por lo cual está pensado este proyecto de ley. 

Se ofrecen franquicias tributarias, a los efectos de que se acerquen inversiones a través de dos métodos. Uno, a partir de políticas activas de los propios Estados, que es de crear empresas públicas, industrializar aquellas producciones que se dan con ventajas comparativas en cada región, y poderlas, luego, mostrar a inversores para que mediante procesos públicos se las adjudique. Porque el Estado, considero, no es empresario, es generador de políticas públicas. Yo considero al Estado promotor, sobre todo en regiones deprimidas económicamente, en términos relativos. ¿Cómo las ponemos al mismo nivel que las zonas más desarrolladas? A través de políticas públicas. 

Esa es una vía, la otra es por el propio inversor privado que desee radicarse en nuestras zonas. Por supuesto es por un tiempo las promociones, tiene que ser así. Y también uno de los aspectos que preveo es incentivar los cambios de las matrices energéticas de las empresas, para que las cambien por energía limpia. Y puedan autogenerarse sus necesidades de energía eléctrica y los excedentes devolverlos a la red. Eso implicaría ciertas acreditaciones en sus facturas de luz.  

También deja muy en claro que estos beneficios son para empresas nuevas. No tiene que ser una empresa que estaba en determinada región que no va a tener promoción, la cierren para llevarla a estas regiones promocionadas, no. Tienen que ser nuevos emprendimientos. Y aquellas empresas ya radicadas, que incrementen su productividad en más de un 30%, también será acreedor de estos beneficios. Porque el objetivo final es incrementar la producción de bienes y servicios, las conectividades y que ello genere empleo, ascendencia social, evitar migraciones. Y otro factor que tiene que ver con los componentes de nuestros procesos inflacionarios, que es producir más bienes y mejores servicios en el sistema. Porque uno de los factores que generan inflación es el desequilibrio que hay entre la cantidad de bienes y servicios con respecto a la cantidad de dinero que circulo en el sistema. Entonces al ser mayor el dinero que los bienes, el equilibrio se alcanza a través de la suba de precios, en cambio si subimos la cantidad de bienes y servicios el precio tiende a estar estable, pero porque hay más bienes y servicio, eso genera más recaudación impositiva, más trabajo, etc. Círculo virtuoso. 

Esta filosofía viene a cumplir un mandato constitucional, que está perfectamente establecido en el artículo 75 que dice que se deben generar políticas de poblamiento hacia regiones más deprimidas económicamente, por lo cual se justifican políticas diferenciadas para generar un desarrollo armónico. 

Finalmente, quería preguntarle por la situación de las universidades de su provincia.

-En lo que respecta a las universidades públicas que tenemos en la provincia, que son dos, la Universidad Nacional de La Rioja, y la Universidad Nacional de Chilecito, siempre lo que me ocupa es ver los presupuestos que se le van a asignar para que tengan una debida cobertura financiera para el próximo ejercicio, para sostener el alumnado, sigan creciendo, puedan hacer inversiones.  (Parlamentario)

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