Según la encuesta de CB Consultora Opinión Pública, los senadores nacionales muestran amplias diferencias en imagen positiva. Florencia López y Fernando Rejal de La Rioja se ubican entre los de menor aceptación, mientras que Juan Carlos Pagotto destaca ligeramente por encima en un panorama nacional complejo.
El reciente ranking de imagen positiva de senadores nacionales, realizado por CB Consultora Opinión Pública entre el 15 y el 18 de noviembre de 2024, arrojó resultados significativos para los representantes de La Rioja. El informe evaluó a los 72 senadores con base en su imagen positiva, negativa y la proporción de encuestados que no tiene una opinión formada sobre ellos.
En este contexto, Florencia López, senadora por La Rioja, obtuvo solo un 4,7% de imagen positiva, ubicándose en el puesto 42 del listado. Su calificación negativa alcanzó el 11,5%, mientras que el 83,8% de los encuestados manifestó no conocerla o no tener una opinión formada, evidenciando un desafío importante en términos de visibilidad y conexión con el electorado.
Por su parte, Fernando Rejal, también representante riojano, aparece en el puesto 70 con apenas un 1,9% de imagen positiva, un 13,4% de imagen negativa y el 84,7% de indecisión por parte del público. Esta posición lo sitúa como uno de los senadores con menor aceptación nacional, reflejando una necesidad urgente de redefinir su estrategia comunicacional y política.
En contraste, Juan Carlos Pagotto, senador por La Rioja, se posiciona en el puesto 51 con un 4% de imagen positiva y un 12,1% de negativa. Si bien estos números no son altos, su desempeño resulta relativamente mejor en comparación con sus colegas riojanos. Esto indica una ligera ventaja en su capacidad de posicionarse ante la opinión pública.
El estudio, basado en una muestra de 1.335 casos y con un margen de error del 2,7%, subraya las dificultades de muchos senadores para construir una imagen sólida en el ámbito nacional. Las cifras reflejan el reto de conectar con la ciudadanía en un contexto de desconfianza hacia la clase política y una creciente demanda de resultados concretos.




