UNLaR: transparencia en el centro de la nueva gestión

2–3 minutos

La Universidad Nacional de La Rioja enfrenta un proceso de reestructuración institucional tras la revocación de designaciones consideradas irregulares y la intervención en su obra social. La gestión liderada por Natalia Albarez Gómez busca fortalecer la transparencia y la sostenibilidad financiera.

La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) inicia una nueva etapa marcada por decisiones que apuntan a fortalecer la transparencia y el orden institucional. Bajo el liderazgo de la rectora Natalia Albarez Gómez, el Consejo Superior revocó recientemente una serie de designaciones no docentes realizadas por el ex rector Daniel Quiroga, que fueron consideradas irregulares.

Estas designaciones, otorgadas apenas días antes de que Quiroga abandonara su cargo, correspondían a categorías con sueldos millonarios y sin respaldo presupuestario, lo que generó preocupación en la comunidad universitaria. La nueva gestión argumentó que la medida busca garantizar el uso adecuado de los recursos de la institución.

La intervención en la OSUNLaR
Otro aspecto clave de esta reestructuración fue la designación de Gabriela Brizuela como interventora de la Obra Social de la UNLaR (OSUNLaR). Brizuela asumirá funciones de organización y control financiero hasta la constitución del consejo directivo en 2025.

Con una sólida formación y experiencia en el ámbito académico y administrativo, Brizuela es vista como una figura clave para abordar los desafíos de la OSUNLaR, que incluyen garantizar la sostenibilidad financiera y mejorar los servicios ofrecidos a los afiliados.

Un desafío para la nueva gestión
Estas medidas reflejan el enfoque de la nueva administración en consolidar la gobernanza de la universidad. Sin embargo, también evidencian los desafíos que enfrenta la UNLaR, como el saneamiento financiero, la optimización de los recursos y la recuperación de la confianza de la comunidad universitaria.

El vicerrector Luis Oviedo destacó que estas acciones son parte de un proceso más amplio que busca sentar las bases para una gestión sostenible y transparente. La intervención en la OSUNLaR, en particular, será un termómetro de la capacidad de la nueva gestión para abordar problemáticas estructurales.

Conclusión
La UNLaR atraviesa un momento crucial de transformación. La revocación de designaciones irregulares y la intervención en la OSUNLaR representan un punto de partida para construir una institución más eficiente y comprometida con su comunidad. El éxito de estas medidas dependerá de la capacidad de la gestión actual para implementar cambios estructurales y garantizar que los principios de transparencia y equidad se mantengan en el tiempo.

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Últimas noticias