El funcionario riojano, casado con la jueza Karina Becerra, sobrina del gobernador Quintela, compartió una nota que sugiere que el Gobierno nacional podría adelantar las elecciones para cumplir con las exigencias del FMI. La declaración desató un intenso debate político.
El ministro de Producción de La Rioja, Ernesto Pérez, generó un fuerte revuelo en las redes sociales al publicar en su cuenta de X (antes Twitter) un mensaje que dice: «No llega vivo a octubre». La frase acompañaba una nota del sitio La Política On Line titulada Milei analiza adelantar la elección a julio para cumplir con la devaluación del FMI.

La nota menciona que, desde la Rosada, se analiza la posibilidad de adelantar las elecciones a julio para implementar una devaluación exigida por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, en el Gobierno nacional insisten en no devaluar antes de los comicios por temor a que se dispare la inflación. El artículo también destaca la crítica situación de las reservas del Banco Central y la presión del FMI para que se implemente un nuevo esquema cambiario antes de liberar más fondos.
El tuit de Pérez, quien está casado con la jueza del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, Karina Becerra —sobrina del gobernador Ricardo Quintela—, no pasó desapercibido y rápidamente desató un intenso debate político. Sus palabras fueron interpretadas como una crítica directa al presidente Javier Milei y a su capacidad para mantenerse en el poder ante la crisis económica y las presiones del FMI.
La relación de Pérez con el gobierno riojano y su vínculo familiar con Quintela añaden un matiz adicional a la polémica. Como ministro de Producción, Pérez es una figura clave en la gestión de Quintela, y sus declaraciones públicas suelen ser vistas como un reflejo de la postura del gobierno provincial. Su mensaje en X no solo cuestiona la estabilidad del Gobierno nacional, sino que también pone en evidencia las tensiones entre el oficialismo y las provincias en un contexto de ajuste y crisis económica.
El tuit de Pérez llega en un momento de alta tensión política, donde el Gobierno nacional enfrenta presiones internas y externas para implementar medidas económicas impopulares, como una devaluación, mientras intenta mantener el control de la inflación y evitar un descontento social mayor.
Por ahora, no ha habido una reacción oficial desde el Gobierno nacional respecto al mensaje de Pérez, pero la polémica ya ha comenzado a circular en los ámbitos políticos y mediáticos, tanto a nivel provincial como nacional. La declaración del ministro riojano no solo refleja las tensiones entre el oficialismo y las provincias, sino que también podría ser interpretada como una señal de que el peronismo riojano se prepara para un escenario político aún más convulsionado de cara a las elecciones de 2025 y 2027.
Mientras tanto, la relación entre Pérez, su esposa Karina Becerra y el gobernador Quintela sigue siendo un factor influyente en la política riojana, donde las alianzas familiares y políticas suelen entrelazarse en un complejo entramado de poder.




