Reunión clave de gobernadores: el interior planta bandera y le pone un límite a la Casa Rosada

Con un fuerte llamado a defender el federalismo, los mandatarios del Norte Grande y Litoral se unieron en Santiago del Estero para coordinar estrategias. El desafío de implementar reformas sin el respaldo provincial, en el centro del debate.
En un contundente gesto de unidad regional, los gobernadores del Norte Grande y Litoral se congregaron hoy en la capital santiagueña, convocados por el gobernador Gerardo Zamora, para discutir una agenda común y, de fondo, enviar un mensaje claro hacia Buenos Aires. Con el eje puesto en la defensa del federalismo y el trabajo conjunto, el encuentro sirvió como una demostración de fuerza del interior frente al centralismo del gobierno nacional.
La cumbre, celebrada en el Centro Cultural del Bicentenario, contó con la presencia de pesos pesados de la política regional. Además del anfitrión Zamora, participaron los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Raúl Jalil (Catamarca), Hugo Passalacqua (Misiones) y Ricardo Quintela (La Rioja), entre otros referentes provinciales.
En el discurso de apertura, Zamora no anduvo con rodeos. Agradeció la presencia de sus pares y subrayó que la reunión tiene la «finalidad de defender el federalismo y de trabajar para nuestras provincias mancomunadamente». Su mensaje resonó como una advertencia en medio de un «momento complicado que vivimos», una referencia directa a la crisis económica que atraviesa el país y que golpea con particular dureza a las economías regionales. «Nos permita generar trabajo, bienestar, progreso y obviamente felicidad para nuestros pueblos», completó el mandatario santiagueño, en una frase que combinó la agenda productiva con la social.

El «90% de las reformas» en la cuerda floja
Mientras los gobernadores se mostraban unidos, la economía se metía de lleno en el debate. El economista Osvaldo Giordano, figura del IERAL de la Fundación Mediterránea, lanzó una dura advertencia que refuerza la postura de los mandatarios provinciales. «El 90 por ciento de la agenda de reformas no se puede hacer» sin el respaldo de los gobernadores, sentenció Giordano.
Sus palabras son un tiro por elevación a la Casa Rosada y a su estrategia de imponer cambios sin negociar a fondo con las provincias. Giordano fue categórico al afirmar que, a pesar de que el Gobierno nacional tiene la responsabilidad de liderar, «buena parte del trabajo depende de las provincias». Ejemplificó la situación con la reforma tributaria, señalando la imposibilidad de eliminar Ingresos Brutos sin una alternativa de financiamiento para las provincias.
La propuesta de Giordano de un «súper IVA» como reemplazo de Ingresos Brutos es una de las soluciones que se barajan en los despachos, pero su implementación requiere de un acuerdo político que hoy parece lejano.
Elecciones y acuerdos: un año clave
El economista también desarmó la teoría de que las reformas se pueden posponer para después de las elecciones de medio término. «Después de octubre no es tanto el cambio», advirtió, argumentando que el Congreso seguirá necesitando acuerdos con la oposición y, lo más importante, que los gobernadores que hoy se reunieron en Santiago del Estero «van a seguir siendo los mismos hasta el fin del mandato de Milei».
En un año de tensiones y desafíos, la cumbre del Norte Grande y Litoral se perfila como un punto de inflexión. Los gobernadores han demostrado que están dispuestos a pelear por sus intereses y que las reformas que pretende el gobierno nacional no saldrán sin su aval. El diálogo entre Buenos Aires y el interior del país parece estar más caliente que nunca, y el tiempo apremia.
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