El 8 de agosto de 1999, coincidiendo con el Día del Niño, el automovilismo nacional regresó al Autódromo Ciudad de La Rioja. Pedro “Tolo” Doumic y Ángel Monguzzi, dos veteranos de las pistas, sorprendieron a las nuevas generaciones y ganaron las dos carreras con Chevrolet Vectra. Las páginas de la revista Corsa reconstruyen aquella jornada.
Una carrera que quedó en la historia riojana
El 8 de agosto de 1999 La Rioja recuperó una cita importante con el automovilismo argentino. El Top Race llegó por primera vez al Autódromo Ciudad de La Rioja y reunió a varias de las figuras más reconocidas de las pistas nacionales.
El calendario agregó una particularidad: aquel domingo se celebraba el Día del Niño. Sin embargo, los protagonistas terminaron siendo dos de los pilotos de mayor experiencia del pelotón.
Pedro “Tolo” Doumic ganó la primera carrera y Ángel Rubén Monguzzi se impuso en la segunda. Los dos manejaban Chevrolet Vectra.
La revista Corsa encontró entonces el título perfecto para describir la jornada: “Doumic y Monguzzi festejaron como dos niños”.
Dos veteranos contra una generación más joven
La singularidad estaba en las edades. Doumic estaba próximo a cumplir 55 años y Monguzzi se acercaba a los 60. Frente a ellos competían pilotos mucho más jóvenes, entre ellos Guillermo Ortelli y Diego Aventín.
Los dos veteranos se impusieron de punta a punta. Doumic había anticipado su rendimiento al conseguir la pole position. En la primera final completó las 27 vueltas en 24m46s384/1000, a un promedio de 107,899 km/h, según la clasificación publicada por Corsa.
Monguzzi respondió en la segunda. También recorrió las 27 vueltas y se quedó con una victoria que tuvo un valor especial: fue su primer triunfo nacional desde 1986.
Traverso y una frase que retrató aquella época
Las páginas de Corsa conservaron además un documento del automovilismo argentino de finales de los noventa. Juan María Traverso cuestionaba a quienes tenían reparos respecto del circuito riojano.
“Los pilotos nacen, no se hacen”, sostuvo Traverso.
La propia crónica señalaba, sin embargo, problemas concretos del trazado: describía un circuito de 1.650 metros, con sectores erosionados y necesidades de repavimentación, además de deficiencias de seguridad.
El automovilismo nacional regresaba después de cinco años
Aquella fecha tenía otro significado para La Rioja. Según la crónica de la época, el autódromo no recibía automovilismo de nivel nacional desde 1994. La llegada del Top Race rompió esa ausencia.
La convocatoria fue estimada por Corsa en alrededor de 6.000 espectadores, que pudieron observar autos y nombres que formaban parte de una etapa muy diferente del automovilismo argentino.
Una grilla llena de figuras
Además de Doumic y Monguzzi estuvieron Guillermo Ortelli, Diego Aventín, Omar Martínez, Francisco “Paquito” Mayorga, Juan Manuel Traverso, Gabriel Raies, Luis Pérez Companc, Delfina Frers, Julio Catalán Magni y Martín Salaverry, entre otros.
Hubo también accidentes. En la largada de la primera carrera se produjo un incidente que involucró a Mayorga, Fabián Hermoso y Salaverry. Hermoso sufrió un golpe y debió recibir atención médica.
La primera página de una historia que continuaría
Con el paso del tiempo, aquella carrera adquirió otro significado: fue el comienzo del historial del Top Race en La Rioja. La categoría regresaría posteriormente en distintas temporadas.
Pero la primera quedó marcada por una coincidencia difícil de repetir. Era el Día del Niño y dos hombres que acumulaban décadas sobre autos de carrera derrotaron a buena parte de una generación más joven.
Pedro Doumic y Ángel Monguzzi bajaron de sus Chevrolet Vectra y, como tituló Corsa, festejaron como dos niños.



























