El nuevo interventor, Daniel Rodríguez Lara, reveló que está en conversaciones con la UCR, la Coalición Cívica y el bosettismo. El objetivo es consolidar un frente opositor unificado para competir de igual a igual con el justicialismo antes del 7 de agosto, fecha límite para la presentación de alianzas.
En un movimiento político que reconfigura por completo el tablero opositor en La Rioja, el expresidente Mauricio Macri, a través de la intervención del PRO local, puso en marcha una estrategia para construir un frente electoral de cara a las próximas elecciones de octubre. El nuevo interventor, el periodista Daniel Rodríguez Lara, tiene como principal misión consolidar al PRO y buscar alianzas con otras fuerzas de la oposición antes del 7 de agosto, fecha límite para la presentación de alianzas.
Rodríguez Lara confirmó que el PRO ya se encuentra en conversaciones con la UCR, la CC y el bosettismo. Esta búsqueda de acuerdos se basa en un criterio claro: «gente que tenga una conducta apropiada, que no tenga conflictos con la Justicia, que sea referentes sociales importantes». El objetivo es consolidar un frente opositor que tenga la fuerza necesaria para competir de igual a igual con el justicialismo riojano y evitar la atomización del voto.
La intervención del PRO, que desplazó a su anterior presidente, Julio Sahad, es un movimiento de alto impacto que redefine el tablero político. La decisión de Macri centraliza a la oposición y la pone en un rumbo de confrontación directa con el oficialismo. El justicialismo de Ricardo Quintela, que ya se consume en sus propias internas y en una crisis financiera sin precedentes, deberá enfrentar ahora a una oposición unificada, lo que convierte a las elecciones de octubre en una batalla crucial por el futuro de La Rioja.




