El peronismo de La Rioja se encuentra inmerso en una profunda crisis interna por el viaje a Barcelona del armador político del gobernador Ricardo Quintela, Fabián de la Fuente. La oposición interna del partido exige su apartamiento del gobierno, argumentando que su ausencia perjudicó las chances electorales, especialmente en la capital provincial.
El escándalo estalló en el seno del Partido Justicialista riojano a raíz del viaje que Fabián de la Fuente, presidente del congreso provincial del PJ y principal operador político de Quintela, realizó a la ciudad española. La movida generó un fuerte descontento entre los dirigentes y militantes, quienes creen que la decisión fue inoportuna y dañó la imagen del partido en un momento clave de la campaña.
El viaje de De la Fuente, pieza clave en la estrategia política y el armado electoral del gobernador, es visto por sus detractores como una falta de compromiso con el proceso electoral. La ausencia de un jugador de su talla en la provincia, en plena ebullición política, fue la gota que colmó el vaso para un sector del peronismo que ya venía mostrando fricciones con el liderazgo de Quintela.
Desde el entorno del gobernador, la defensa de De la Fuente llegó de la mano de una justificación que sorprendió a propios y extraños: se trata de un viaje de trabajo. Según la versión oficial, el armador político es un jugador profesional de póker y su presencia en Barcelona se debió a su participación en un importante torneo internacional. La explicación no logró apaciguar el malestar y la polémica continúa.
La tensión en el peronismo riojano se agudiza y las voces que piden la salida de De la Fuente se multiplican. La crisis interna pone en jaque la unidad partidaria y el poder de decisión de Quintela, que se ve presionado para tomar medidas que calmen las aguas en un momento crucial para el futuro político de la provincia.



