El peronismo riojano se atrinchera: Quintela niega el ajuste de la planta estatal mientras define cambios en el Gabinete

Tras el sismo electoral, el jefe de Gabinete, Juan Luna, garantiza que no habrá despidos de precarizados ni de planta permanente y concentra los recursos en asegurar sueldo y aguinaldo. El gobernador se toma la semana para decidir si refresca el equipo.


El golpe electoral que significó el empate técnico con La Libertad Avanza (LLA) ha forzado al gobierno de Ricardo Quintela a salir a dar claras señales de contención, especialmente en el frente laboral, el principal bastión de su proyecto político. El jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo, actuando como vocero de la gestión, negó categóricamente las versiones de un inminente ajuste en la planta estatal.

“No nos hemos echado un solo empleado de planta ni contratado desde el 10 de diciembre del 2019 […], no es un camino que vamos a tomar echar gente”, sentenció Luna Corzo. La declaración busca tranquilizar a la base electoral y a los empleados públicos, quienes observan con temor las promesas de “achicar el Estado” que pregona el espacio libertario a nivel nacional. Luna enfatizó que la «columna troncal del proyecto» de Quintela es «cuidar a la gente, de no apostar por el tarifazo, ni por el ajuste, cuidando al empleado público».

La prioridad salarial en un contexto complejo

El funcionario fue explícito sobre el delicado contexto económico: la recaudación nacional no mejora y el gobierno debe enfrentar un gasto salarial que casi duplica los ingresos por coparticipación. Luna afirmó que la energía está “enfocada en asegurar la nómina salarial y el medio aguinaldo” de diciembre, que asciende a casi 200 mil millones de pesos. Este objetivo presupuestario, en un entorno de alta inflación, pone un freno a las expectativas de aumento salarial por parte de los estatales riojanos.

¿Cambios en el Gabinete? Quintela se toma su tiempo

En medio de las presiones internas por la derrota en la Capital —con pedidos explícitos de «airear» el Gabinete—, Luna Corzo confirmó que el gobernador «se tomará la semana para analizar el resultado y definir sobre el gabinete». La decisión de Quintela de tomarse un tiempo subraya la complejidad de la coyuntura, buscando una lectura serena de la elección antes de tomar medidas que podrían avivar aún más las llamas de la interna peronista, ya tensionada por la sombra de Beder Herrera.

En este contexto, el actual ministro de Infraestructura, Marcelo Del Moral, ratificó que asumirá su banca como diputado provincial por Castro Barros, aunque dejó la decisión final en manos del Gobernador. Del Moral, un referente verticalista, insistió en que el peronismo debe ser «obediente de lo que dictan las urnas» y hacer una «autocrítica en el partido» para luego salir «todos unidos».

La Izquierda y la desaparición de las «terceras opciones»

Mientras el peronismo lidia con su crisis existencial, el Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad (FIT-U) también se sumó a la lectura de la polarización. María José González, excandidata, reconoció que la fuerte polarización entre el PJ y LLA acaparó los votos, dejando a las “terceras opciones” fuera de la contienda riojana. La Izquierda lamentó que el electorado haya optado por el “voto útil” en la provincia, aunque celebró el buen desempeño en distritos fuertes como CABA y Buenos Aires.

El panorama riojano es de incertidumbre controlada: el gobierno de Quintela se atrinchera en su política de no despidos, mientras la tensión interna y la amenaza de las reformas libertarias obligan a una redefinición de roles de cara al crucial 2027.