La puja por el oro y el cobre: ¿cuánto perdería La Rioja si queda afuera de Josemaría en medio de la crisis fiscal?

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El mega-yacimiento en San Juan, que Quintela reclama por límites, proyecta exportaciones por U$S 1.100 millones anuales. La Rioja se juega participación en U$S 50 millones anuales en regalías, un monto vital en medio de la caída del -7,2% real de la coparticipación.


El tesoro de Josemaría y la pelea de U$S 50 millones

LA RIOJA. – La ofensiva judicial y política lanzada por el gobernador Ricardo Quintela contra San Juan por el yacimiento minero Josemaría tiene un claro sustento de supervivencia fiscal. En un contexto donde las transferencias automáticas a La Rioja cayeron un -7,2% real y los fondos discrecionales se desplomaron un -93,2%, la participación en la renta minera es un salvavidas de oro, cobre y plata.

Josemaría, con una inversión inicial estimada en U$S 3.000 millones, tiene el potencial de exportar alrededor de U$S 1.100 millones anuales.

La batalla que Quintela le disputa a San Juan se centra en el reparto de las regalías, que es el porcentaje que la minera paga al Estado por extraer el recurso natural.

  • Estimación de regalías: Con la mina en marcha, la recaudación de regalías podría rondar los U$S 50 millones anuales para la provincia titular.
  • Contexto sanjuanino: San Juan mantiene un esquema de regalía del 3% (aunque la ley nacional permite subir hasta el 5% para proyectos nuevos, San Juan aún no lo adoptó).

Para La Rioja, que no cuenta con un proyecto de esta envergadura y tiene la minería en gran parte detenida por la falta de licencia social, asegurar un porcentaje de esos U$S 50 millones anuales de regalías es crucial para paliar el severo ahogo económico y la caída de la actividad productiva local.

El conflicto se extiende: empleo y logística

El reclamo de Quintela no se limita al límite geográfico ni al pago de regalías. La provincia riojana busca asegurar otros beneficios económicos que hoy se concentran en San Juan:

  • Empleo: La construcción de Josemaría demandará cerca de 4.000 puestos de trabajo, con 1.000 puestos estables en la etapa de producción. La Rioja quiere una porción de esos puestos, especialmente en un momento de crisis laboral que la tiene como la provincia con la peor caída de empleo en la construcción del país.
  • Logística y agua: Autoridades riojanas han denunciado el «uso y abuso» del territorio riojano para la logística, afirmando que el 90% del camino de servidumbre pasa por el departamento General Lamadrid. Además, reclaman el uso de rutas y caminos riojanos y el potencial impacto ambiental en una zona sensible hídricamente.

A pesar de los argumentos históricos de Quintela —quien tilda el convenio limítrofe de 1968 de «ilegal e ilegítimo»—, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, ha sido tajante al afirmar que la legalidad del límite es «inobjetable» y está ratificada por la Ley N° 18.004 del Congreso Nacional.

La disputa de fondo es por el motor económico del futuro, y para La Rioja, el acceso a la riqueza de Josemaría podría significar la diferencia entre la asfixia fiscal y un respiro económico vital.


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