Tras el fin de semana largo, Manuel Adorni prepara su primera reunión como jefe de Gabinete. El riojano Martín Menem y su primo «Lule» son las piezas centrales para negociar con los gobernadores y garantizar los votos en extraordinarias. Santilli viaja al norte para cerrar acuerdos
El Gobierno nacional encara la última semana de noviembre con el pie en el acelerador. Tras el feriado extra largo, la Casa Rosada activa una hoja de ruta frenética con un objetivo doble: aprobar el Presupuesto 2026 y sancionar la reforma laboral antes de fin de año. En este esquema de poder, el «tándem riojano» conformado por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo «Lule» Menem, cobra un protagonismo absoluto como los garantes de los acuerdos con las provincias.
Este miércoles será un día clave en Balcarce 50. Manuel Adorni encabezará su primera reunión como jefe de Gabinete a las 9:30, inaugurando una dinámica de encuentros cada diez días. Casi en simultáneo, se llevará a cabo el último cónclave del Consejo de Mayo, donde se terminará de pulir el borrador final de la iniciativa de reforma laboral. El texto, trazado desde mediados de año con gremios y empresarios, es la gran apuesta de la administración de Javier Milei para las sesiones extraordinarias.
La estrategia de los Menem y el diálogo con las provincias
La expectativa del oficialismo recae sobre la capacidad de negociación del nuevo esquema de poder empoderado tras los cambios de Gabinete y bajo la órbita de Karina Milei. Allí, Martín y «Lule» Menem trabajan en tándem con el ministro del Interior, Diego Santilli, para abrochar los apoyos legislativos necesarios.
La estrategia apunta a cumplir con el temario delineado para tratar a partir del 10 de diciembre. Según anticipó Martín Menem, la agenda incluye no solo el Presupuesto 2026, sino también reformas de segunda generación que requieren, inevitablemente, del respaldo de los bloques aliados y de los gobernadores dialoguistas.
En esa línea, Santilli viaja hoy a Misiones para reunirse con el gobernador Hugo Passalacqua. El viernes, el destino será Jujuy, para dialogar con el radical Carlos Sadir, alineado en el frente de Provincias Unidas. Estos movimientos buscan aislar a los sectores más duros del peronismo y garantizar el piso de 91 diputados propios con los que La Libertad Avanza (LLA) espera contar tras la jura de los nuevos legisladores entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre.
Minería y agenda federal: la Ley de Glaciares
Además de lo laboral y fiscal, la agenda que impulsan los funcionarios riojanos incluye un guiño fuerte a las provincias mineras. Tras el recambio legislativo, el oficialismo buscará avanzar en el Senado con la modificación de la Ley de Glaciares.
El objetivo es ampliar las áreas habilitadas para la explotación, un reclamo sostenido que gobernadores como el sanjuanino Marcelo Orrego han puesto sobre la mesa en las últimas semanas. Para La Rioja, provincia con potencial minero latente, la discusión de esta normativa es vital, aunque por el momento la administración provincial de Ricardo Quintela se mantenga en la vereda opositora a la Casa Rosada.
«La agenda tendrá algunas cosas más que vienen de los gobernadores. Estoy charlando con ellos y me voy a reunir con todos», prometió Santilli, quien secunda a Adorni en la gestión política.
Diciembre caliente en el Congreso
El paquete de leyes que el Gobierno quiere sacar «sí o sí» incluye también el proyecto de presunción de inocencia fiscal, buscando blindar la normativa simplificada del Impuesto a las Ganancias y elevar el umbral para el fraude fiscal.
Mientras tanto, la reforma del Código Penal, otro de los caballitos de batalla de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich —quien liderará el bloque de LLA en el Senado—, podría quedar relegada para febrero, dada la urgencia de los temas económicos.
Con los sables entregados y la agenda internacional cubierta tras la reunión de Milei con el canciller israelí Gideon Sa’ar, el Gobierno se vuelca de lleno a la política doméstica. La orden es clara: conseguir los votos. Y en esa misión, los operadores riojanos del Gobierno tienen la llave para destrabar el verano legislativo.



