Las palabras de Monseñor Braida sobre los fondos coparticipables detonaron un cruce de interpretaciones; mientras la senadora Florencia López se aferró al mensaje pastoral para embestir contra Milei, el concejal Javier Ruiz —impedido de asumir su banca por el peronismo— pidió que el clero denuncie el robo en la provincia.
El mensaje de Año Nuevo de Monseñor Dante Braida no tardó en convertirse en la nueva trinchera de la batalla entre el gobierno de Ricardo Quintela y La Libertad Avanza. Lo que en el atrio de la Catedral fue un llamado pastoral a la restitución de recursos, en las redes sociales mutó rápidamente en munición política de grueso calibre, exponiendo la grieta que atraviesa a la provincia.
El oficialismo riojano, necesitado de legitimidad institucional para sostener su reclamo financiero ante la Nación, encontró en la homilía el respaldo ideal. La encargada de capitalizar políticamente las palabras del obispo fue la senadora nacional Florencia López. La exvicegobernadora interpretó el mensaje eclesiástico como un aval irrestricto a la gestión provincial y una condena a la administración de Javier Milei.
«La Iglesia en la voz de Mons. Braida, fue contundente: ‘los fondos de La Rioja le pertenecen y deben ser restituidos por el Gobierno Nacional’», sentenció López, apropiándose de la cita textual del prelado para validar la postura del quintelismo.
La estrategia de victimización
La senadora profundizó la línea discursiva que busca responsabilizar exclusivamente a la Casa Rosada por la crisis local. Con un tono de exhortación, disparó: «¡Basta de poner a la gente en el medio! Dejen de hacer sufrir a los riojanos y permitan que el dinero llegue a los bolsillos de la gente». La frase busca instalar la idea de que los fondos nacionales, si llegaran, irían directo al ciudadano, una premisa fuertemente cuestionada por la oposición libertaria que denuncia el manejo discrecional de la caja.
La réplica desde la «proscripción»
Del otro lado del mostrador, la respuesta no llegó desde un cargo público en ejercicio, sino desde la voz de quien el aparato peronista se encargó de bloquear. Javier Horacio Ruiz, el concejal electo de La Libertad Avanza que no pudo asumir por la oposición del oficialismo local, salió al cruce del obispo con una crítica ácida sobre el enfoque de la Iglesia ante la corrupción.
Ruiz marcó un límite ético al reclamo de Braida. «Mons. Dante Braida, obispo de La Rioja, con todo el respeto a su investidura; antes de pedir los fondos compensatorios a Nación, pida que dejen de robar los fondos coparticipables desde provincia», lanzó el dirigente libertario.
Su planteo desnudó la incomodidad de un sector de la oposición con el rol del obispado, al que perciben alineado —o al menos indulgente— con los desmanejos financieros de la administración de Quintela. Para Ruiz, el problema no es la falta de envío de dinero desde Buenos Aires, sino el destino oscuro que esos fondos tienen una vez que cruzan la frontera provincial.
El cruce entre la senadora y el concejal «no asumido» evidencia que en 2026 la Iglesia de La Rioja difícilmente podrá mantenerse como un árbitro neutral. Sus palabras ya son parte del expediente político con el que ambas facciones intentan ganar la batalla por la opinión pública.



