El ex vicegobernador rompió el silencio y cuestionó la falta de decisiones para explotar los recursos naturales. Comparó la situación local con el crecimiento de San Juan y Catamarca, y advirtió sobre un oficialismo «encerrado en internas» mientras se deterioran los servicios.
En medio del debate nacional sobre la reactivación económica y la generación de divisas, el ex vicegobernador de La Rioja, Néstor Bosetti, reapareció en la escena pública con un diagnóstico lapidario sobre la actualidad de la provincia. Con un mensaje titulado «Lo digo sin vueltas y dando la cara», el dirigente apuntó contra la parálisis en el desarrollo minero y la gestión política del Ejecutivo local.
Bosetti trazó un paralelismo directo con las provincias vecinas, asegurando que mientras la región avanza en la captación de capitales, La Rioja ha quedado relegada al rol de espectador. «Mientras gran parte del país discute cómo atraer inversiones mineras, generar empleo y sumar dólares genuinos, La Rioja sigue atrapada en debates estériles», disparó.
La comparación con los vecinos
El eje central de la crítica se posó sobre la oportunidad perdida en el sector extractivo. Para el ex funcionario, la diferencia de velocidad con el resto del NOA y Cuyo es palpable. «Hoy provincias como San Juan, Salta y Catamarca anuncian proyectos, firman acuerdos y movilizan capitales. No es relato: son inversiones concretas», sentenció.
La metáfora utilizada por Bosetti para describir esta situación fue contundente: «Afuera, las oportunidades avanzan. Acá, las miramos por TV». Según su visión, la falta de «reglas claras» y de «decisiones políticas» ha dejado a la provincia fuera del mapa de inversiones, condenándola a mirar «desde la tribuna».
Crisis económica y «desorden» interno
El análisis de Bosetti no se limitó a lo productivo, sino que avanzó sobre la situación social y el funcionamiento del gobierno. Describió un escenario de «salarios que no alcanzan y servicios que se deterioran», atribuyendo esta realidad a una administración que percibe desconectada de las urgencias.
«Hoy veo un gobierno encerrado en internas, con desorden y sin decisiones de fondo», afirmó, advirtiendo que la indecisión política tiene un costo alto: «El desgaste avanza. No decidir también es decidir: es resignarse a quedar afuera».
Para el dirigente, la discusión en La Rioja ya dejó de ser ideológica para pasar a ser una cuestión de supervivencia económica. «¿Qué queremos hacer los riojanos? ¿Vamos a seguir esperando soluciones mágicas?», se preguntó, haciendo un llamado a terminar con la especulación.
«Coraje político»
Sobre el cierre de su declaración, Bosetti pidió un cambio de actitud en la conducción política, exigiendo pasar de la retórica a la acción. «La Rioja no necesita más ruido. Necesita más coraje político. Y el coraje no se declama: se ejerce», concluyó, posicionando nuevamente el debate sobre la matriz productiva en el centro de la agenda provincial.



