El intendente de General San Martín lideró el regreso de los eventos masivos al predio turístico que lleva el nombre del ex presidente. Con una jornada maratónica que unió música y comercio local, el oficialismo municipal mostró capacidad de movilización y oxigenó la economía de los emprendedores en plena recesión.
La estrategia de utilizar el esparcimiento como herramienta de gestión política se expande hacia el sur de La Rioja. En el departamento General San Martín, el intendente Uriel Vargas decidió reactivar la vida social de Ulapes con una jugada de fuerte carga simbólica: volvieron los bailes al Complejo Turístico Doctor Carlos Saúl Menem.
El evento del pasado sábado 17 de enero no fue una fecha más en el calendario. Funcionó como una demostración de fuerza territorial y capacidad de organización en un contexto económico que golpea el bolsillo de los vecinos. El predio, bautizado con el nombre del riojano más famoso —cuya figura hoy es reivindicada tanto por el peronismo local como por el gobierno nacional de Javier Milei—, «se convirtió en el epicentro de la diversión» con la presentación de la banda Los Apasionados.
Gestión y microeconomía
La jornada, que «arrancó al mediodía y se extendió hasta la noche», sirvió para que la gestión de Vargas mostrara sintonía con la comunidad y, al mismo tiempo, generara un circuito de consumo interno. Ante una «multitudinaria concurrencia» que incluyó no solo a locales sino también a visitantes de «departamentos vecinos», el municipio habilitó un espacio comercial para «más de trece emprendedores» que pudieron vender sus productos gracias a la tracción del evento.
Desde el gobierno municipal no dudaron en capitalizar el resultado. «La fiesta fue un éxito gracias a la colaboración de la comunidad, el intendente municipal y el equipo del municipio, quienes trabajaron juntos para hacer posible este evento», destacaron en el comunicado oficial, subrayando el rol activo del Estado local como organizador de la vida comunitaria.
Política de cercanía
Para Uriel Vargas, la reactivación del Complejo Menem es una pieza clave en su esquema de gobernabilidad. En tiempos de vacas flacas y sin obras nacionales a la vista, el intendente apuesta a la política de cercanía. El reporte oficial describió un «ambiente inolvidable, con gente de todas las edades bailando y disfrutando de la música», una postal de alegría popular que el oficialismo necesita replicar para mantener la cohesión social.
Con el hashtag #FiestaEnElComplejo, la administración de General San Martín ratifica el rumbo que tomaron la mayoría de los intendentes riojanos: ocupar el espacio público, fomentar la economía popular y garantizar el acceso al entretenimiento como un derecho —y una estrategia política— impostergable.




