El diputado nacional Gino Visconti desembarcó en Villa Mazán con maquinaria nacional y lanzó una acusación frontal contra la gestión de Ricardo Quintela. Asegura que el oficialismo «miente con la falta de fondos» mientras asiste con heladeras de último momento.
La interna política en La Rioja escaló a un nuevo nivel de confrontación directa en el barro. Tras las fuertes tormentas que azotaron la zona de Villa Mazán, el diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA), Gino Visconti, encabezó un operativo con maquinaria de Vialidad Nacional y disparó munición gruesa contra la administración provincial. «Villa Mazán no se inunda por las lluvias, se inunda por la inoperancia del gobierno de turno», sentenció el legislador.
La irrupción de Visconti no es solo un gesto de asistencia, sino un desafío al relato del gobernador Ricardo Quintela sobre la asfixia financiera. El diputado libertario denunció que, frente a la emergencia, el gobierno provincial apareció «de un día para el otro» con colchones y electrodomésticos, lo que a su juicio demuestra que la falta de presupuesto es una falacia. «Cuando digan que no hay plata, acá se puede ver que es una mentira total», afirmó mientras coordinaba los trabajos de limpieza en el cauce del río.
El auxilio nacional como puente político
El despliegue libertario en el territorio riojano cuenta con el respaldo de estructuras nacionales que se saltan la intermediación de la provincia. Visconti destacó la facilitación de maquinaria vial traída desde Córdoba, gracias a gestiones directas con funcionarios nacionales, para ejecutar tareas de dragado que, según denuncian los vecinos, llevan más de 20 años postergadas.
Este movimiento ocurre en un contexto de extrema tensión por la coparticipación. Mientras el Gobierno nacional mantiene el torniquete sobre las transferencias discrecionales, la estrategia de LLA en La Rioja parece virar hacia la «acción directa»: resolver problemas de infraestructura básica con recursos federales administrados por sus propios referentes. Esta modalidad busca desgastar la imagen de un oficialismo provincial que, ante cada contingencia, responsabiliza al ajuste de Javier Milei.
Un foco de conflicto histórico: el desmonte del río
El nudo del problema en Villa Mazán, según la visión libertaria, es la falta de mantenimiento del cauce hídrico. Visconti señaló que la acumulación de sedimentos y árboles crecidos durante décadas son la verdadera causa de los desbordes. «Vamos a trabajar sobre el nudo del problema que es el monte que hay en el río», aseguró el diputado, prometiendo que la solución no será un parche electoralista sino una obra de fondo.
La situación riojana es seguida de cerca en la Capital Federal como un caso testigo del «nuevo federalismo» que intenta imponer la Casa Rosada. La Rioja fue la primera provincia en declarar el default de su deuda en dólares y en emitir una cuasimoneda, el «Chacho», para pagar salarios estatales. En ese marco, cada intervención de la oposición libertaria en el interior riojano es leída como un avance en la batalla por el control del territorio de cara a los próximos turnos electorales.
«Le digo a todo el pueblo riojano que no se sientan solos; nosotros estamos con Martín Menem y La Libertad Avanza para hacer una provincia próspera», cerró Visconti, marcando la alineación total con la conducción nacional.
El impacto en la gestión local
El intendente de la zona y los funcionarios de Quintela han evitado, por ahora, el choque directo en el lugar de las obras, pero la presencia de maquinaria nacional sin coordinación provincial es vista como una «intervención de hecho». La Rioja se encamina así a un año marcado por la bicefalia: una provincia que gestiona la escasez y una fuerza nacional que busca demostrar, con hechos puntuales, que el cambio es posible prescindiendo de la estructura histórica del PJ local.




