«Tesis incómoda»: el descargo de Luz Santangelo que expone la fractura entre la política y la calle en La Rioja

La secretaria de Comunicación y Planificación Pública de Quintela lanzó una fuerte reflexión sobre el «maltrato» a la dirigencia y la crisis de representación. «Se le exige al político cercanía, pero cuando se acerca, se lo castiga», disparó.


En un clima de creciente tensión social y económica, la mano derecha de Ricardo Quintela en materia de estrategia, Luz Santangelo Carrizo, sacudió el tablero político riojano con un extenso descargo. Bajo el título de una «tesis incómoda», la funcionaria planteó una paradoja que hoy desvela al oficialismo provincial: la pérdida de valor del «cara a cara» en una sociedad marcada por la agresión y la deslegitimación permanente de la gestión.

«Comunicar no es la foto ni el plano corto, es hacerse cargo», afirmó Santangelo, quien además ensayó una autocrítica inusual en el gabinete riojano al reconocer que existen «discursos que ya no alcanzan» y «recetas viejas» que se repiten por costumbre pero que ya no conectan con la ciudadanía.

El desafío de gestionar en el «desierto» de recursos

El planteo de la funcionaria no es aislado. La Rioja atraviesa un momento crítico tras la decisión de la Casa Rosada de cortar drásticamente las transferencias discrecionales, lo que ha llevado a la provincia a una situación de «asfixia financiera». En este contexto, la estrategia de comunicación que lidera Santangelo busca humanizar la gestión de un Quintela que se ha convertido en el principal blanco de las críticas del gobierno de Javier Milei.

Por su parte, la provincia enfrenta una parálisis casi total de la obra pública financiada por Nación, lo que ha multiplicado los reclamos en el «territorio» al que hace referencia Santangelo. La funcionaria advierte que cuando el intercambio se convierte en «ataque», se rompe el lazo social, dificultando la posibilidad de explicar decisiones que, según ella, «cuestan explicar».


La batalla por el relato: Redes vs. Territorio

Santangelo fue contundente al diferenciar la política de redes sociales de la realidad: «La comunicación no empieza en las redes, empieza con la gente». Sin embargo, la realidad digital muestra otra cara. La Rioja mantiene una fuerte presencia en pauta publicitaria digital para sostener su «relato federal», una inversión que ha sido cuestionada por la oposición local en medio de la crisis salarial que afecta a docentes y personal de salud.

La secretaria de Comunicación planteó que «la política que viene no se evaluará por lo que propone, sino por lo que logra generar». Este mensaje parece ser un intento de reorientar la narrativa oficialista hacia una mayor empatía, en un momento donde la implementación del Chacho (el bono de cancelación de deuda) y la inflación han desgastado el vínculo con el electorado.

«Hay datos que explican mucho, pero dicen poco. Si la política no cambia con la realidad, se queda hablando sola», reconoció Santangelo, marcando una distancia con el triunfalismo habitual del discurso oficial.


Un clima de hostilidad creciente

El análisis de la funcionaria también toca una fibra sensible: el maltrato a la dirigencia. Para el entorno de Quintela, la «motosierra» nacional no solo ha sido económica, sino también cultural, instalando una «doble moral» donde se pide presencia estatal pero se agrede al funcionario que intenta gestionarla.

La «tesis» de Santangelo deja abierta una pregunta que hoy resuena en toda la dirigencia nacional: ¿Cómo reconstruir la confianza cuando el diálogo se ha convertido en un campo de batalla?