Alexis Wol, jefe del distrito local de Vialidad Nacional, confirmó el reinicio de la emblemática obra de Las Padercitas. El desafío de gestionar fondos en un contexto de restricción y el impacto de los temporales en la conectividad regional.
En el complejo tablero de la obra pública nacional, La Rioja parece haber encontrado una rendija para reactivar proyectos que quedaron estancados por la transición política y los ajustes fiscales. Alexis Wol, titular de Vialidad Nacional en la provincia, se mueve con la cautela de quien conoce el peso de las firmas en Buenos Aires y la urgencia de las rutas en el territorio.
La noticia de mayor impacto político y social es la reactivación del camino a Las Padercitas. Tras meses de gestiones administrativas, Wol anunció la firma del acta de reinicio de obra, un paso que permitirá a la constructora Paolini retomar los trabajos en el segundo túnel y el tramo de montaña. Se trata de un proyecto con un horizonte de 20 meses que busca transformar definitivamente el acceso oeste a la capital riojana.
El método Wol: rigor técnico antes que presupuesto
A diferencia de los anuncios grandilocuentes de otras épocas, la gestión de Wol se apoya en un pragmatismo técnico: «Primero el proyecto ejecutivo aprobado, luego salir a buscar el presupuesto». Esta premisa es la que hoy rige el futuro de otras arterias vitales.
Para el caso de la Ruta 79 (Chamical-Olta-Casas), el funcionario confirmó que el proyecto de reparación y mantenimiento ya sorteó las etapas de aprobación técnica y presupuestaria, quedando ahora supeditado a la decisión política de giro de fondos. La misma lógica aplica para la ambiciosa conexión Pampa de la Viuda-Chilecito, que sigue en carpeta pero bajo una revisión de sus proyectos ejecutivos para asegurar su viabilidad.
El factor climático y la fragilidad del asfalto
La política vial no solo se juega en los despachos, sino también en las banquinas. Los recientes temporales de verano han puesto en evidencia la vulnerabilidad de la red nacional en el NOA. Con la Ruta 141 cortada del lado de San Juan, la conectividad riojana se ha visto forzada a depender de desvíos y precauciones extremas.
Wol no esquiva la realidad del mantenimiento diario. En un tono que mezcla la gestión con el servicio público, advirtió sobre el peligro de los vados en la zona de la Ruta 40 y Villa Castelli, donde el agua suele sorprender a los viajeros nocturnos. La capacidad de respuesta operativa —con máquinas trabajando desde las 6 de la mañana para despejar sedimentos— es hoy el termómetro que mide la eficacia del distrito riojano frente a una naturaleza que no da tregua.
Puntos clave del esquema vial riojano:
- Las Padercitas: Obra prioritaria con reinicio confirmado; foco en el segundo túnel y zona de montaña.
- Pircas Negras: Incluida en el presupuesto actual, con proyecciones de reactivar movimientos hacia septiembre, respetando la ventana climática de la cordillera.
- Ruta 75 (Tramo Viejo): Confirmada la cesión a la órbita provincial para su mantenimiento local.
El escenario planteado por Wol deja un mensaje claro: en la nueva etapa de la obra pública, la prioridad la tienen aquellos proyectos que logren blindarse técnicamente. Mientras tanto, la provincia aguarda que el asfalto nuevo llegue antes que el próximo ciclo de tormentas ponga nuevamente en jaque la integración del territorio.




