La recaudación propia de la empresa no llega al 30% de sus costos operativos y el déficit escala. Sin el subsidio provincial de más de $1.000 millones mensuales, el boleto debería saltar a los $2.500.
La crisis de las empresas públicas en La Rioja suma un nuevo capítulo de tensión fiscal. En un contexto donde la administración de Ricardo Quintela mantiene una puja abierta con Nación por los fondos coparticipables, la secretaria de Transporte local, Alcira Brizuela, blanqueó la fragilidad de Rioja Bus. La funcionaria confirmó que la recaudación propia de la empresa estatal es insuficiente y no alcanza siquiera a cubrir el 30% de sus gastos mensuales.
El esquema de transporte riojano sobrevive hoy gracias a una inyección de fondos directos desde la «Casa de las Tejas». Hasta diciembre, el auxilio financiero del Gobierno provincial fue de $1.000 millones mensuales, cifra que el Ejecutivo local estima que aumentará durante este 2026 debido a la inflación y al encarecimiento de los insumos. Según la funcionaria, si la empresa buscara ser autosustentable, el valor del boleto debería situarse entre los $2.300 y $2.500, una cifra impensable para el bolsillo de los usuarios locales.
Un modelo de gestión bajo la lupa
La situación de Rioja Bus se enmarca en un deterioro generalizado de la economía provincial. De acuerdo a datos recientes de Politikon Chaco, La Rioja sufrió una caída del 7,1% en su Valor Agregado Bruto (VAB) durante el último año , una de las contracciones más severas de todo el país. El estancamiento industrial, que acumula un retroceso del 27,8% en la última década , y la parálisis de la construcción nacional, que en la provincia cayó un 58,5%, limitan las posibilidades de financiamiento genuino.
A este complejo panorama se suma el desgaste del parque automotor. Con una flota que ya cumple cinco años de antigüedad, los costos de mantenimiento se dispararon. Aun así, el gobierno provincial decidió redoblar la apuesta política y confirmó que desde marzo volverá la plena vigencia del Boleto Estudiantil Gratuito (BEG) y el Boleto Universitario Gratuito (BUG), beneficios que absorbe íntegramente el erario riojano.
El desplome de los recursos federales
La asfixia del sistema de transporte no es un hecho aislado. El jefe de Gabinete provincial, Juan Luna Corzo, advirtió recientemente que la coparticipación que recibe La Rioja registra caídas reales sostenidas desde hace meses. En enero, la transferencia de recursos desde Nación cayó un 6,6% en relación con el año anterior.
Esta falta de liquidez nacional obligó a la provincia a quedar marginada del mercado financiero de deuda. Mientras distritos como Córdoba o Neuquén cancelaron servicios en moneda extranjera por más de USD 107 millones en enero , La Rioja apenas explicó el 0,6% de los vencimientos del mes, limitándose a pagar instrumentos marginales en pesos para evitar el default total.
Con una industria local en retirada y una dependencia extrema de los subsidios, el sostenimiento de Rioja Bus se convierte en un desafío político de alto riesgo. Por el momento, la flota volverá a las calles al 100% recién el 2 de marzo con el inicio del ciclo lectivo, mientras el Gobierno provincial sigue buscando la forma de financiar un sistema que pierde siete de cada diez pesos que gasta.




