La Página de Eduardo German

Periodismo + Opinión

El Gobierno logró superávit primario en febrero, pero la recaudación cayó y advierten que el Presupuesto 2026 se agota a un ritmo récord

Según un reciente informe de la ASAP, la Administración Pública Nacional registró un saldo primario positivo de $1,43 billones en el segundo mes del año. Sin embargo, los ingresos tributarios sufrieron una contracción real del 13,5% y el fuerte nivel de ejecución advierte sobre la necesidad de ampliar los créditos vigentes.

La ejecución presupuestaria de la Administración Pública Nacional (APN) durante el mes de febrero de 2026 dejó como saldo un superávit primario, impulsado por una sostenida contracción del gasto público primario que logró compensar la caída generalizada en la recaudación de impuestos.

Así se desprende del último «Informe Ejecutivo» elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP). Si bien los números de los primeros dos meses del año reafirman la premisa oficial del equilibrio fiscal, el documento arroja advertencias sobre la merma de recursos y la rapidez con la que se están consumiendo las partidas presupuestarias.

Caída en los ingresos: el impacto en la recaudación tributaria

Durante febrero de 2026, los Ingresos Totales de la APN cayeron un 7,2% interanual al ajustarlos por inflación, fuertemente condicionados por la baja en los impuestos y los aportes a la seguridad social. En particular, los Ingresos Impositivos sufrieron un retroceso del 13,5% real.

Entre los factores que explican esta merma, el informe destaca:

  • Comercio Exterior: Los Derechos de Exportación se desplomaron un 39,0% interanual real, explicado por el adelantamiento de liquidaciones ocurrido en el tercer trimestre de 2025 y las rebajas arancelarias para diversos rubros. Asimismo, los Derechos de Importación y Tasa Estadística cayeron un 26,0%.
  • Consumo interno: El IVA, el principal motor de la recaudación, tuvo una variación interanual negativa del 13,7% real. Esta caída estuvo motivada principalmente por el menor nivel de importaciones en relación al mismo mes del año anterior.
  • Ganancias: Este tributo experimentó una contracción del 4,1% interanual ajustado por inflación, impactado por la actualización de parámetros del impuesto a los ingresos personales.

La excepción a la caída general de los recursos vino por el lado de las Rentas de la Propiedad, que crecieron un extraordinario 139,7% interanual real gracias a los rendimientos del Fondo de Garantía de la Seguridad Social (FGS) por $414.307 millones.

La motosierra sigue activa: dónde se ajustó el gasto

Por el lado de las erogaciones, el Gasto Total devengado en febrero cayó un 2,4% interanual ajustado por inflación. Sin embargo, si se excluye el pago de intereses de la deuda (que subió un 24,5% real), el Gasto Primario se contrajo un 7,4% respecto al mismo mes del año anterior.

El recorte del gasto corriente tuvo claros perdedores, registrando bajas sustanciales en áreas clave:

  • Provincias y Universidades: Las transferencias corrientes a las Provincias se derrumbaron un 28,9% interanual real, mientras que las destinadas a las Universidades cayeron un 11,2%.
  • Seguridad Social: Las Prestaciones de la Seguridad Social mostraron una merma del 3,8% ajustado por inflación. El informe destaca que, al igual que en enero, no se registraron los pagos de Pensiones no Contributivas por Invalidez (PNC).
  • Sector Privado: Las transferencias a este sector sufrieron un ajuste del 11,9% real, lo cual incluye el congelamiento del complemento previsional.

A contramano de la reducción de los gastos operativos, el Gasto de Capital —que incluye la obra pública e inversión real directa— registró un sorpresivo incremento del 17,1% interanual ajustado por inflación durante el mes de febrero.

La advertencia sobre el futuro financiero

En materia de resultados, febrero dejó un déficit financiero de $0,89 billones, pero gracias a la deducción del pago de intereses, se alcanzó el mencionado superávit primario de $1,43 billones. En el acumulado del primer bimestre del año, la balanza sigue siendo a favor del Gobierno, con un resultado financiero positivo de $3,61 billones.

No obstante, ASAP plantea dos importantes observaciones que podrían alterar el panorama futuro. En primer lugar, la contabilidad oficial no refleja la capitalización de intereses de instrumentos como las LECAPS y BONCAP. Si estos intereses se registraran bajo un esquema tradicional, el Resultado Financiero dejaría de estar equilibrado para volverse deficitario.

En segundo lugar, el ritmo al que se gasta el dinero encendió una alerta administrativa. A febrero, la ejecución del Presupuesto de la Administración Nacional ya alcanzó el 14,8% del total aprobado. Este nivel se encuentra 5,1 puntos porcentuales por encima del promedio histórico de la última década. Ante esta dinámica, la asociación concluye que «será necesario incrementar el monto total del Presupuesto, ya sea mediante una nueva ley o mediante un DNU».

Informe completo

Descubre más desde La Página de Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo