Según datos oficiales del Indec, el cuarto trimestre registró una contracción interanual del 1,7% en facturación. En un cambio de época para los hábitos de compra, las ventas online y el uso de tarjetas de crédito sufrieron fuertes retrocesos, mientras que el débito y el regreso a los locales físicos ganaron terreno.
El mercado de electrodomésticos y artículos para el hogar finalizó el 2025 mostrando señales de enfriamiento en el último tramo del año, aunque el balance anual general logró mantenerse en terreno positivo. Las ventas totales a precios corrientes del cuarto trimestre totalizaron $1.481.311,8 millones de pesos, lo que representa una caída del 1,7% en comparación con el mismo trimestre del año anterior.
A pesar de este cierre en rojo, el acumulado de los doce meses de 2025 (enero-diciembre) arrojó un incremento del 36,3% frente a igual período de 2024, mitigando el impacto del último trimestre.
El clima marca el pulso del mostrador
En un escenario de retracción general, algunos rubros lograron sortear la caída traccionados, en gran medida, por factores estacionales y necesidades puntuales. El gran ganador del final de 2025 fue el segmento de «Equipos de aire acondicionado y climatizadores», que facturó $288.811,8 millones de pesos y registró una fuerte variación interanual positiva del 22,1%. En términos de volumen, esto se tradujo en la venta de 407.478 equipos de aire acondicionado y 451.204 ventiladores tan solo entre octubre y diciembre.
Otros nichos que anotaron subas interanuales en sus ingresos fueron los artículos de «Cuidado personal», con un salto del 8,7% ($55.355,7 millones), y el rubro de cocinas, hornos, calefactores y termotanques, que aumentó un 7,2% ($107.976,3 millones).
En la vereda opuesta, productos clave de la canasta tecnológica sufrieron duros golpes: el rubro de telefonía vio un derrumbe en ventas físicas, comercializando 442.239 teléfonos celulares, lo que representó una fuerte caída del 25,1% interanual. Los equipos de audio también cayeron un 30,5% en cantidades vendidas.
Financiación en jaque: menos cuotas, más débito y efectivo
Uno de los datos más reveladores del informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) pasa por cómo los argentinos están eligiendo (o pudiendo) pagar. La tarjeta de crédito, históricamente el motor histórico de este sector, perdió terreno: aunque sigue representando el 55,1% del total de las ventas ($815.656,3 millones), anotó una contracción del 5,7% interanual en el cuarto trimestre de 2025.
Por el contrario, las compras efectuadas con tarjeta de débito experimentaron un notable salto del 26,8% frente al cuarto trimestre de 2024, sumando $186.430,3 millones de pesos (12,6% del total). El uso de dinero en efectivo también creció un 7,9%, alcanzando los $191.887,8 millones (13% del <i>share</i>). En tanto, «otros medios de pago» (que incluye billeteras virtuales, códigos QR, gift cards, etc.) representaron el 19,4% de las operaciones pero sufrieron una baja del 9,6%.
El regreso al local comercial
El final de 2025 consolidó, además, una tendencia llamativa: un retroceso del <i>e-commerce</i> en el sector. Mientras que las ventas en los salones físicos totalizaron $1.195.278,3 millones (acaparando el 80,7% de la facturación general) y mostraron un crecimiento del 2,1% interanual, las ventas por canales <i>online</i> (internet y teléfono) cayeron un estrepitoso 15,2%, captando apenas el 19,3% del total.
A nivel geográfico, la caída en las ventas se sintió a lo largo de todo el territorio, afectando por igual a los grandes conglomerados urbanos. El «Resto del país» concentró el grueso del negocio con el 65,4% de la facturación, pero registró una baja interanual del 2,3%. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (17,7% de participación) y los 24 partidos del Gran Buenos Aires (17,0% del total) anotaron leves caídas del 0,7% y 0,6%, respectivamente.