En mayo, la canasta de servicios públicos se incrementó 50% interanual mientras la provincia mantiene tarifas por encima del promedio nacional. El transporte del interior superó en un 45% los valores de 2019
La Rioja enfrenta en mayo de 2026 un aumento pronunciado en el costo de los servicios públicos que ha profundizado la crisis del poder adquisitivo provincial. De acuerdo con el más reciente Reporte de Tarifas y Subsidios del Observatorio IIEP de la Universidad de Buenos Aires, la canasta de servicios públicos—que incluye electricidad, gas, agua y transporte—se incrementó 50% en términos interanuales, superando significativamente el incremento del índice de precios general.
El análisis comparativo de tarifas eléctricas entre provincias revela que La Rioja mantiene facturas por encima del promedio nacional. Mientras que el costo promedio total del país para un hogar sin subsidios se ubica en $82.688 mensuales por 265 kWh de consumo, la dispersión geográfica muestra diferencias de hasta 122 puntos porcentuales entre las jurisdicciones más caras y las más económicas. En ese contexto, la provincia del norte se posiciona entre aquellas donde el gasto en energía eléctrica consume una porción significativa del ingreso mensual.
La situación se agrava con la reformulación del esquema de subsidios. En mayo, el gobierno nacional implementó el nuevo sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) que, aunque mantiene bonificaciones para usuarios con consumos bajos, redujo la cobertura estatal de costos. En promedio, los hogares del AMBA pagan tarifas que cubren el 58% de los costos, dejando al Estado la responsabilidad del 42% restante. Sin embargo, la aplicación desigual de estos subsidios entre provincias genera inequidades tarifarias que afectan especialmente a regiones como La Rioja, donde la capacidad de transferencia fiscal del nivel nacional ha sido insuficiente para compensar el aumento de costos.
El gas natural presentó un comportamiento similar. La factura promedio para usuarios sin subsidios alcanzó los $71.732 por mes en mayo, ajustada por estacionalidad. En el caso de La Rioja, integrada al sistema de distribución de redes, el incremento del 4% en el cargo fijo y del 3,3% en el variable durante mayo se suma a una serie de ajustes tarifarios que, en términos reales, han superado ampliamente la evolución del salario promedio provincial.
El transporte público reflejó el deterioro más dramático. El Reporte detalla que el boleto promedio del interior del país se ubicó en $1.549 en mayo de 2026, un incremento del 45% en términos reales respecto de 2019. Para La Rioja, esta cifra traduce presiones adicionales sobre familias que ya han visto comprimido su consumo de otros servicios. El costo técnico del sistema de transporte automotor en el AMBA ascendió a $1.960 por pasajero, cifra que refleja el desajuste entre lo que los usuarios pagan y lo que cuesta operar el servicio. En el interior, donde los subsidios al transporte fueron recortados significativamente, este desfasaje es aún más profundo.

Los subsidios económicos agregados a energía y transporte crecieron 14% en términos reales acumulados al 17 de mayo, impulsados principalmente por CAMMESA, que concentra el 76% de las transferencias. Sin embargo, la distribución desigual entre provincias ha dejado a territorios como La Rioja con menor cobertura relativa del gasto estatal. El Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT) registró una reducción del 32% nominal en compensaciones, lo que ha trasladado costos directamente a los ciudadanos del interior.
En términos fiscales, la medida anunciada por el gobierno nacional implicará para Nación una reducción de compensaciones de $6.400 millones mensuales para colectivos y $4.200 millones para trenes una vez completados los aumentos previstos. Para provincias como La Rioja, donde el transporte de pasajeros depende significativamente del subsidio nacional, esta reducción representa una contracción del gasto que profundiza el ajuste.
El peso de la canasta de servicios en el salario promedio registrado se ubicó en 14,1% en mayo, lo que significa que con un salario medio un hogar alcanza para comprar apenas 7,5 canastas de servicios públicos, contra 8,6 en mayo de 2025. Para La Rioja, provincia con menores ingresos promedio que el AMBA, este indicador resulta aún más crítico.
Enfoque sobre La Rioja
El diferencial tarifario que mantiene La Rioja por encima del promedio nacional refleja, según especialistas, la combinación de tres factores: los mayores costos de distribución en zonas de menor densidad poblacional, la menor capacidad de las administraciones provinciales para subsidiar servicios locales, y la inequidad en la transferencia de fondos nacionales. Mientras el AMBA absorbe el 48% del gasto en subsidios al transporte, el interior—incluida La Rioja—debe soportar tarifas que han alcanzado niveles insostenibles para sectores de ingresos medios y bajos. La recomposición de tarifas anunciada no incluye mecanismos de compensación diferenciada para provincias periféricas.